El sector agropecuario desde la salida de la convertibilidad se ha visto beneficiado por la devolución y la pesificacion asimétrica del sistema financiero, como así también por la política de tipo de cambio alto mantenida por el gobierno lo que sumado al incremento de los precios internaciones de sus productos exportables, produjo en el sector agropecuario un aumento sin precedentes de su riqueza que hasta me atrevo a decir resulta ofensiva si la medimos con relación a otros sectores de la economía. El sector agro exportador ha obtenido ganancias tanto de capital como de rentas, la primera con motivo de la devaluación que produjo un incremento en el valor de los campos, de la tierra, como mínimo se ha triplicado y en relación directa con la renta que producen al elevarse sus ingresos por las mercancías exportables que aumentaron sus ganancias a raíz del tipo de cambio alto que les devolvió competitividad internacional.
Así visto el tema, el sector en cuestión ha obtenido cuantiosos beneficios del Estado, en primer termino la devolución y pesificación del sistema financiero le ha permitido a esta actividad fuertemente endeudada en épocas de la convertibilidad, licuar sus pasivos al ser pesificados, luego se vieron beneficiados por el tipo de cambio alto el cual es mantenido artificialmente por el Gobierno, ya que este es el principal demandante del billete verde no permitiendo que la cotización caiga, como sucede en el resto de las economías del mundo, por supuesto que esto tiene un costo, que es el continuo endeudamiento del Estado originado para rescatar el circulante que inyecta al comprar dólares, lo que afecta las tasas de interés de toda la economía domestica.
Por ultimo el sector cuya parte de la torta hoy se disputa, recibió el beneficio de los precios internacionales de los comidities que aumentaron todos sus precios, por irrupción en la economía mundial como consumidores masivos de países emergentes como China y Rusia.
Toda esta política económica llevada adelante por el Gobierno Nacional, que produjo el incremento del Producto Bruto Interno a tasas increíbles y constantes en estos últimos cinco años, lo que permitió la caída de los altos niveles de desempleo imperantes en épocas de la convertibilidad, también ocasiona algunos problemas, como son el aumento de los precios internos y el incremento de las tasas de interés.
Como los productos que se exportan también se consumen en el mercado interno, esto hace que los precios locales tiendan a subir para proporcionar los mismo beneficios que otorga el mercado externo, en una economía como la nuestra, con grandes desequilibrios en cuanto a la distribución de la riqueza, los bondades de un dólar alto al hacer competitivo internacionalmente la industria y generar que otros sectores obtengan rentas extraordinarias derivadas de recursos naturales y al no producirse un derrame de aquella mayor riqueza al resto de los sectores de la economía, provoca a través del aumento de los precios internos en la cadena alimenticia una mayor pobreza en los asalariados y demás actores de la economía con rentas fijas. Asimismo, y como la cotización del dólar es mantenida por el Estado mediante endeudamiento interno, se incrementan las tasas de interés desalentando la inversión y el consumo domestico.
Por estas razones el modelo económico así presentado y dado en la realidad, depende de las retenciones a las exportaciones que permitan extraer el excedente económico extraordinario del sector agropecuario, para de esta forma ayudar a controlar la suba de precios internos de aquellos mismos productos. Las retenciones a las exportaciones han venido a corregir dos problemas el déficit fiscal por un lado y por otro los efectos secundarios negativos de un tipo de cambio real alto.
• Déficit Fiscal
Una de las características de la convertibilidad fue el recurrente déficit fiscal y la distribución regresiva del ingreso motivado por pagar proporcionalmente más, los más pobres. No alcanza con obtener superávit fiscal, además se debe recaudar más de aquellos sectores menos vulnerables a los movimientos de los precios internos y que por tanto tienen mayor excedente económico.
Nuestro país vende al exterior los mismos productos que consume en el mercado interno, generalmente estos productos exportables tienen una oferta rígida, por lo que ante una recuperación del consumo interno las exportaciones tienden a disminuir y, por lo tanto también las retenciones, aumentando por ejemplo el IVA, lo contrario ocurre ante una caída en el consumo interno, al incrementarse las exportaciones de estos bienes, aumentan las retenciones a las exportaciones y disminuye la recaudación por impuestos al consumo, resumiendo, las retenciones actúan compensando la recaudación respecto de los vaivenes de los ciclos del modelo económico adoptado.
También a partir de las retenciones los ingresos del Gobierno se asocian positivamente con el valor del dólar, disminuyendo así los descalces entre gastos en dólares del estado como son los pagos de intereses de la deuda externa e ingresos en pesos, reduciendo los déficit fiscales producidos por el riesgo cambiario, estabilizando de esta manera la situación fiscal y esto permite que baje el riesgo de nuestros títulos públicos y por ende del riesgo país derramándose a toda la economía mediante mejores ofertas de financiamiento o mas baratas por menores intereses.
• Tipo de Cambio Real Alto
Un esquema de retenciones flotantes produce una redistribución del ingreso al equiparar por así decirlo la relación entre precio interno y precios internacionales bajando estos para los exportadores y no subiendo los primeros que son los que pagan los consumidores. Ya que las retenciones capturan parte de los incrementos en los precios internacionales y si aquellos fondos se destinan a subsidiar sectores críticos como energía y servicios se mejora la calidad de vida de todos los actores de la economía y no de uno en particular. Y por ultimo, los países desarrollados discriminan con aranceles más altos a la importación de nuestras manufacturas de origen agropecuario respecto de los productos primarios. Las retenciones a las exportaciones de estos productos contrarrestan este tipo de distorsiones externas que reciben los productos industriales de la periferia, se daría de esta forma una política industrial correctiva.
En conclusión, las retenciones cumplen un rol fundamental cerrando el déficit fiscal y morigerando los efectos distributivos de un dólar alto. Si el gasto del Estado es aún insuficiente, para evitar déficit es claro que se lo debe financiar cobrando impuestos y no en forma espuria vía emisión o endeudamiento como en los noventa. Pero alguien debe pagar los impuestos y parece natural que en esta etapa paguen proporcionalmente más los sectores exportadores más rentables a los efectos de redistribuir parte de las ganancias extraordinarias producidas a partir de la devaluación y visto los beneficios que han obtenido del mismo gobierno que hoy les incrementa la contribución.
Si en el mediano plazo se logra mejorar la capacidad recaudatoria aumentando la participación de impuestos como Ganancias e Inmobiliario, la captura del excedente agropecuario pasará por esos instrumentos. Pero todavía falta para considerar las retenciones siquiera un pago a cuenta de aquellos tributos.
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