El balance negativo tiene dos explicaciones, aunque la segunda es consecuencia de la primera. Durante el año, la necesidad de fondos frescos llevó a la Provincia a retirar prácticamente todos sus depósitos de la entidad. La “fuga” de mil millones de pesos obligó al banco a reponer ese monto a un costo mayor.
“El 20 por ciento de la cartera de depósitos fluctuó. Tuvimos que devolver depósitos relativamente baratos, muchos de ellos a la vista, y tomar plazos fijos más caros”, reconoció el presidente de la institución, Mario Cúneo.
Por ejemplo, para cubrir la liquidez que se llevó la Provincia se pagó 12 por ciento, es decir, un costo adicional de 120 millones de pesos. “Esto demuestra que los bancos públicos tienen que tener una relación muy alta entre activos líquidos y sus depósitos”, agregó Henke. De hecho, la entidad terminará el año en el podio de los bancos con mayor crecimiento en depósitos de plazos fijos.
Otro factor que influyó fue el desprendimiento de los Bogar 2018, el Bono Garantizado lanzado por el Gobierno nacional en 2002. El Banco tenía unos 1.300 millones de pesos en esos títulos y tuvo que vender en “dosis homeopáticas” para evitar que cayera su cotización.
Después de la crisis, comenzaron a subir, pero se estancaron. “Nos quedaban entre 300 millones y 400 millones. Si los vendíamos perdíamos 10 por ciento. Y dijimos: más vale pájaro en mano que 100 volando”, comentó Henke.
El Banco de Córdoba ratificó la continuidad de los créditos hipotecarios. “La decisión política es sostener esta línea en el tiempo, ya que el banco no se descapitaliza porque la Provincia cubre con un subsidio que, en términos macro, no es mucha plata”, explicó Cúneo.
El año cerrará con alrededor de 200 millones de pesos colocados y más de 1.700 carpetas en escribanía. “El sistema nació con una deficiencia, porque parecía que no había oferta. De hecho, el 80 por ciento de los primeros créditos fueron para construir en lotes individuales. Ahora estamos en 50 por ciento por el ingreso de desarrolladores inmobiliarios”, agregó.
Para 2010 se planea ampliar el ingreso de más desarrollistas y mejorar la inserción en Río Cuarto, San Francisco y otras localidades del interior.
Otro plan que tiene previsto desarrollar la entidad es complementar las nuevas sucursales y la ampliación de cajeros automáticos.
“Estamos desarrollando la banca 24 horas, que además del cajero permitirá el pago de impuestos y servicios. Será muy útil en las pequeñas localidades”, indicó el presidente de la institución financiera. (Fuente: La Voz del Interior)
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