El presidente Alberto Fernández brindó este mediodía su discurso ante el Congreso para dejar abierto el 139º período de sesiones ordinarias. Entre los puntos centrales tratados, el mandatario planteó disantos ejes económicos para el año.

En su discurso, el presidente Alberto Fernández sostuvo que “La obra pública será prioritaria, sin favoritismos ni exclusiones”. “Hoy tenemos más de 1.000 obras en ejecución en las 24 jurisdicciones y llevamos el plan Argentina hace a cada rincón del país con el que alcanzaremos 2.300 municipios con obras de ejecución rápida y mano de obra local”.

“Al inicio de nuestra gestión encontramos el 70% de las obras paralizadas”, por lo que “reactivamos 270 obras públicas. Es imperioso que la obra pública tome un impulso que los años previos no tuvo; la inversión pública se redujo desde el 2,7% del PBI en 2015 al 1,1% en 2019, en 2020 comenzó una recuperación que en 2021 alcanzará el 2,2%”.

Asimismo, Fernández le pidió a diputados y senadores que aceleren la sanción del proyecto de reforma al impuesto a las Ganancias, impulsado desde el oficialismo en base a una iniciativa presentada por el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa.

“Quiero pedirle a este Honorable cuerpo legislativo que apure el tratamiento de la ley que facilita la reducción del impuesto a las ganancias en los salarios. Si lo hacemos, más de un millón doscientos mil argentinos quedaran liberados de pagar ese tributo. Quienes trabajan y quienes se han jubilado se beneficiarán con ello recuperando así su capacidad de compra”, agregó el primer mandatario.

En este sentido, el Presidente reafirmó el objetivo de “hacer que los salarios crezcan y los precios se estabilicen, el sistema capitalista fracasa en el mismo instante en el que los que consumen son expulsados del mercado“. “Para nosotros la recuperación de los ingresos reales constituye un elemento fundamental para el crecimiento, esta recuperación es un objetivo prioritario para 2021”.

“La inflación es un problema multicausal, debemos abordarlo de modo integral, con políticas macroeconómicas consistentes y sostenibles y con diálogo social que permita estructurar acuerdos de mayor alcance”.

Recordó que “durante 2020 pudimos reducir en 18 puntos la inflación que heredamos en 2019”, en lo que fue “un primer paso para revertir la tendencia ascendente que se había registrado en 2018 y 2019”.

Alberto Fernández también anunció que enviará al Congreso un Proyecto de Ley para declarar la emergencia en los servicios públicos y regulados, que permita avanzar en la tarea de “desdolarizar” las tarifas y “adecuarlas a una economía que tiene sus ingresos en pesos”.

“Las tarifas deben ser justas, razonables y asequibles, permitir la sustentabilidad productiva y la justicia distributiva”, remarcó Fernández .

Por otro lado, Fernández recordó que durante 2020 “la pobreza aumentó de 35,5% a 40,9%, algo que es grave y lo vamos a revertir, pero nuestras políticas permitieron que 2.700.000 personas no cayeran en la pobreza y que 4.600.000 no quedaran atrapadas en la indigencia”.

En este sentido, el presidente destacó que “las medidas para reducir el impacto de la pandemia fueron “una decisión política”.

Fuimos capaces de impulsar medidas de protección como el congelamiento en marzo de precios de alimentos, bebidas y productos de higiene y primera necesidad”.

Suspendimos cortes de servicios públicos por falta de pago en los segmentos vulnerables de la población; prohibimos despidos sin causa y prorrogamos la doble indemnización vigente desde noviembre de 2019 para los despidos con causa”

El Presidente resaltó además “la creación del Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), que alcanzó a más de 9 millones de personas siendo una política inédita en nuestra historia” por el tamaño de su cobertura.

Creamos el programa ATP, al que accedieron el 70% de los empleadores, y dimos créditos subsidiados y/o reducción de cargas patronales beneficiando principalmente a las pequeñas y medianas empresas”. Además “creamos líneas de créditos tasa cero para monotributistas y autónomos por hasta $150 mil y a los trabajadores de la cultura le otorgamos plazos de gracia de 12 meses. Multiplicamos suministro de alimentos en comedores y dimos refuerzos y aumentos de la Asignación Universal por Hijo y la Tarjeta Alimentar, que alcanzó a 1.500.000 de personas a fin de año”.

También “aumentamos las jubilaciones mínimas y dimos medicamentos gratuitos a través de PAMI a más de 2.600000 personas, lo que implicó un ahorro mensual de más de $3 mil pesos per cápita para cada jubilado”. (Fuente: Télam)