La molienda de girasol alcanzó su nivel más alto en 25 años

Sunflower field at sunset.

La participación del girasol en el total procesado alcanzó el nivel más alto desde 2008. Al mismo tiempo, la soja exhibe una comercialización rezagada y encuentra sostén en la reactivación de las compras chinas en Estados Unidos.

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La molienda de girasol alcanzó su mayor nivel en 25 años y volvió a ganar protagonismo dentro de la industria aceitera argentina. Entre enero y mayo de 2026 se procesaron 2,32 millones de toneladas de la oleaginosa, el mayor volumen para ese período desde el año 2000, según un informe elaborado por los economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Ana Rubicondi, Franco Pennino, Matías Contardi y Bruno Ferrari.

El trabajo señala que el girasol continúa recuperando terreno tras haber perdido participación frente a la expansión de la soja durante las últimas décadas. De acuerdo con datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (SAGyP), la participación del girasol en el total de oleaginosas industrializadas alcanzó el 12,9% entre enero y mayo, el nivel más alto desde 2008 para igual período.

En contraposición, la molienda de soja mostró un desempeño más débil. En los primeros cinco meses del año se industrializaron 15,6 millones de toneladas, por debajo de las 16,1 millones registradas en igual lapso de 2025 y también por debajo del promedio del último lustro.

Los especialistas de la BCR explicaron que el menor ritmo de procesamiento responde, en parte, a un inicio lento de la cosecha de soja y a una comercialización que avanzó con menor dinamismo, debido a que los productores priorizaron la venta de maíz, trigo y otros cultivos.

Entre abril y mayo, primer bimestre de la campaña comercial 2025/26, se procesaron 7,7 millones de toneladas de soja, un volumen que se ubica entre los más bajos de la última década si se lo compara con la molienda anual proyectada.

  • EXPORTACIÓN E INDUSTRIALIZACIÓN

A esto se suma un bajo nivel de stocks iniciales, consecuencia de la fuerte demanda de la campaña anterior tanto para exportación de poroto como para industrialización. Durante el primer bimestre de la actual campaña se exportaron 1,69 millones de toneladas de soja sin procesar, el mayor volumen para ese período desde la campaña 2019/20.

La menor oferta disponible fue parcialmente compensada por un fuerte ingreso de soja importada. Entre abril y mayo ingresaron al país 2,05 millones de toneladas desde el exterior, el segundo mayor volumen de la historia para ese período, sólo superado por el registrado durante la campaña 2022/23, marcada por la histórica sequía.

  • MÁS CEREALES VENDIDOS QUE SOJA

Otro dato destacado del informe es el inusual comportamiento comercial del mercado doméstico. Actualmente, el volumen de cereales con precio fijado supera en 3,4 veces al de la soja, una situación que sólo se había observado una vez en los últimos treinta años.

Mientras apenas 11,8 millones de toneladas de soja tienen precio cerrado —equivalente al 23% de la producción estimada y el nivel más bajo en más de dos décadas para esta época del año—, el trigo y el maíz exhiben un ritmo comercial mucho más dinámico.

Según la BCR, este fenómeno responde a las abundantes cosechas de maíz, trigo, girasol y cebada, que otorgaron una elevada liquidez a los productores y modificaron el patrón habitual de comercialización.

A pesar de ello, la soja mantiene una ventaja relativa en precios. El valor disponible de la oleaginosa en el mercado interno se ubica un 60% por encima del trigo y un 80% por encima del maíz, diferencias que alcanzan máximos de la última década.

  • CHINA SOSTIENE A LA SOJA EN CHICAGO

En el plano internacional, el mercado de soja encontró un factor de sostén en la reactivación de las compras chinas de soja estadounidense.

Los analistas de la BCR señalaron que las cotizaciones agrícolas en Chicago vienen presionadas por el fuerte desarme de posiciones de los fondos especulativos, que desde mayo redujeron drásticamente sus apuestas alcistas. El maíz fue el producto más afectado, mientras que la soja y sus derivados acumulan bajas de entre 7% y 8% desde los máximos registrados en mayo.

Sin embargo, la reciente confirmación de compras chinas por 200.000 toneladas de soja estadounidense de la próxima campaña aportó respaldo a los precios internacionales. Se trata de la primera adquisición de soja de la campaña 2026/27 realizada por China a esta altura del año desde 2024.

Aunque el volumen adquirido es inferior a los niveles observados entre 2020 y 2023, la noticia fue interpretada por el mercado como una señal positiva en un contexto en el que Estados Unidos enfrenta mayores dificultades para sostener su programa exportador frente a la creciente competencia de Brasil y al mayor consumo interno destinado a la producción de biocombustibles. (Fuente: Agroclave)

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