“La ciencia es la herramienta fundamental para transformar el modelo productivo del país. Uno mira toda la experiencia internacional y ningún país que no haya invertido en ciencia y tecnología logró desarrollos autónomos o reconvertir su matriz productiva y de exportaciones”. Así lo sintetizó el flamante ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus, durante su primera visita oficial a Rosario, el horizonte que trazó para su gestión.

Transformar la matriz productiva significa diversificar, sumar a la producción primaria primarios de alimentos y expandir otras áreas, sectores con valor agregado, y para alcanzar esos desafíos se necesitan científicos. El nuevo ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación se hizo cargo hace apenas diez días de la cartera científica. Ayer llegó a Rosario con una agenda intensa, interesado e conocer de primera mano cómo avanzan las obras de los nuevos edificios en el Centro Científico Tecnológico Rosario (CCT) que depende del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), que se encuentra ubicado en Ocampo y Esmeralda.

También visitó el nuevo edificio del Instituto de Procesos Biotecnológicos y Químicos de Rosario en Mitre 1998, cuya inversión en conjunto con la Universidad Nacional de Rosario (UNR) alcanzó los 87 millones de pesos, y recorrió la innovadora firma Keclon en San Lorenzo. Entre 2013 y 2019 Keclon recibió por parte de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (I+D+i) un aporte total de 35.087.684 de pesos, a través del financiamiento de tres proyectos. Así la empresa estuvo en condiciones de recibir, en una segunda ronda, inversiones del sector privado por un total de 14 millones de dólares.

“Rosario que es una de las capitales científicas tecnológicas de Argentina”, subrayó Filmus, durante la recorrida por el CCT, espacio en el que durante los primeros meses del 2022 estarían finalizados algunos de los sector de los nuevos edificios.

La provincia de Santa Fe y el Conicet llevan invertidos más de 90 millones de pesos en obras para el CCT Rosario, mientras que para el Centro de Estudios Fotosintéticos y Bioquímicos (Cebofi) y el el Instituto de Fisiología Experimental (Ifise) el Ministerio de Ciencia y el Coniet aportaron 250 millones; y unos 220 millones para el Instituto de Química Rosario (Iquir).

Sobre el potencial de la región, el ministro se mostró en sintonía con la gestión provincial. «Miro para adelante con mucho optimismo porque también es una de las pocas provincias en que se articula la inversión nacional con la inversión provincial. En Santa Fe tenemos un gobernador que tiene muy claro la necesidad de agregar valor al sector primario y también de desarrollar otras áreas en las cuales Argentina está en los umbrales del conocimiento a nivel mundial», destacó al tiempo que recordó que el Ministerio de Ciencia y el Conicet llevan invertidos más de 604 millones de pesos en infraestructura científica en la provincia.

En ese sentido, se refirió a que es fundamental “la tecnología de punta pero también el desarrollo de tecnología aplicada a las necesidades locales y regionales es muy importante” porque “son innovaciones que mejoran las condiciones para las pymes que son las que generan principalmente trabajo”.

Durante su paso por la ciudad, Filmus dejó en claro que el país va por más. “Existe un desarrollo industrial en condiciones de competir en tecnologías mucho más sofisticadas,y no sólo en el sector primario que es fundamental y decisivo, sino con agregado de valor y en los servicios”.

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La inversión

Para alcanzar el desarrollo sostenido, la inversión es clave. Pero no sólo es cuestión de dinero. “No alcanza con la inversión, hay que acertar en dónde se la coloca”, dijo. Y abundó: “Una parte tiene que estar vinculada al sector productivo y ayudar a la transformación para que el país siga creciendo y pueda cambiar el modelo productivo, pero también hay un conjunto de aspectos sociales en los cuales la ciencia tiene mucho qué decir, en el tema de la pobreza, la educación, la economía y la seguridad”.

El ministro consideró clave “despertar vocaciones tempranas en el área científica”. En ese sentido, recordó que el sábado reinaugura Tecnópolis, un espacio de acercamiento de la ciencia y los jóvenes. “Hay que mejorar la educación en ciencias básicas para que el chico abandone los prejuicios respecto de las disciplinas duras y elija esas carreras”, indicó. Para eso, dijo, “hay que aportar mucho a las universidades y mejorar paulatinamente las condiciones de trabajo de los becarios y de los científicos”.

“La semana pasada se incorporaron 820 investigadores a Conicet y de esta forma el organismo llega a su récord de

investigadores, pero pensemos que no es el único camino, tenemos un programa muy importante de colocación de doctores en otras áreas del Estado y para que las empresas privadas incorporen doctores», señaló durante la recorrida, en la que estuvieron presentes la presidenta y el vicepresidente del Conicet Rosario, Ana Franchi y Roberto Rivarola; el director del CCT Florencio Podesta; la vicedirectora, Cristina Carrillo; y el coordinador CCT, Javier Martínez, entre otros.

El titular de la cartera científico tecnológica resaltó que no hay país en el mundo en el que a la cabeza de la transformación científica tecnológica no se encuentra el Estado y consideró que “la habilidad del Estado tiene que estar en que esas inversiones derramen en la mejora de la productividad de toda la sociedad o la mejora de los problemas sociales”.

“Los avances científicos y tecnológicos se logran en el mediano y largo plazo, nada es de un día para el otro, exige de equipos de formación, de cuadros científicos que lleva mucho tiempo. Lo más importante que ocurrió en el último año es la ley de financiamiento de la ciencia que permite llegar del 0,28% del PBI al 1% al presupuesto de ciencia y tecnología del Estado nacional en el lapso de 10 años”, resaltó el ministro. El presupuesto para el sector 2021 fue de $ 8 mil millones y en 2022 pasará a $ 23 mil millones.

Filmus hizo hincapié en que “si por un lado es importante aumentar la inversión, lo segundo importante es acertar en qué áreas se desarrolla”, ya que “Argentina no está en condiciones de competir en todas las áreas». En rigor, el ministro dijo que «es necesario un debate y vamos a trabajar con el Consejo Económico y Social y con los otros ministerios y los sectores productivos para definir las áreas en las que Argentina tiene que invertir».

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En ese sentido, apuntó que con el presupuesto 2022 se está presentando el programa Argentina 2030, en el cual se define, después de haber hablado con los científicos y con las jurisdicciones, cuál es el perfil productivo del futuro para invertir en esas áreas. “Algunas las sabemos, como el tema salud, biomédicas, tecnológicas, pero también la transición energética es uno de los elementos centrales para invertir”, detalló.

“En el acierto de la definición de esas temáticas, en la calidad de la formación de nuestros cuadros científicos tecnológicos y en el aumento de la inversión y la articulación con el sector productivo está el secreto de un país que deje de tener crisis cíclicas y emprenda un camino del crecimiento ininterrumpido”, resaltó el ministro.

Agregó que también genera optimismo la ley de economía del conocimiento, que libera del pago de impuestos a aquellas empresas que se dediquen a agregar valor en las innovaciones vinculadas al conocimiento, y que ha definido un conjunto de áreas en las que hay que invertir para apoyar a las pequeñas y medianas empresas.

Así, para Filmus, el trípode es el plan Argentina 2030, la ley de financiamiento de la ciencia y la ley de economía del conocimiento. “Tenemos tres herramientas enormes, hay una cuarta que falta que es una decisión que está incluida en ley de financiamiento de la ciencia que es la federalización de la ciencia”, señaló sobre dar una vuelta de hoja y ampliar el espectro, cambiar la concentración en las grandes capitales de la ciencia. Rosario, Santa Fe, Buenos Aires, Conurbano, Córdoba y La Plata que agrupan el 89% de la ciencia del país.

En la ley de financiamiento está planteado que el 20% de la inversión en ciencia y tecnología esté aplicado a la federalización. Eso implica la radicación de científicos, no sólo hay que generar cuestiones de infraestructura y edilicias sino las condiciones de vida, apuntó. «El esfuerzo enorme que estamos haciendo va a tener sus frutos cuando logremos federalizar la ciencia», resaltó Filmus.

La pandemia

La pandemia revalorizó el rol de la ciencia. El sector científico en Argentina demostró que estaba a la altura de las necesidades globales y dio sobradas muestras de lo que podía producir, innovar, para enfrentar la crisis sanitaria producto del Covid 19. El ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Nación, Daniel Filmus, consideró que «si algo dejó en evidencia la pandemia es el tema de la desigualdad, es cómo el poder mundial utiliza la concentración y el monopolio del conocimiento y desarrollo del sector científico tecnológico para poder decidir arbitrariamente en este caso sobre la vida y la muerte».

«Hoy estamos con países que están discutiendo la tercera dosis y otros que vacunaron al 5% de la población. Argentina se encuentra en una situación relativamente privilegiada, acá mismo donde estamos se han desarrollado test que utilizamos Argentina pero también son de exportación, el barbijo que tenemos puestos tiene que ver con un desarrollo tecnológico e innovador de la ciencia argentina. Pero también muchos de los insumos remediales de la enfermedad fueron desarrollados acá y fueron aportes originales y ahora estamos financiando cuatro líneas e investigación para poder tener la vacuna en Argentina de refuerzo a las otras vacunas. Seguramente no vamos a poder lograr que todos los vacunados sean con vacunas argentinas pero el aporte nos da soberanía y capacidad de definición de nuestra propia perspectiva respecto a la pandemia», resaltó el ministro.

(Fuente: La Capital)