La oferta que realizó el grupo ad – hoc de tenedores de la deuda en dólares defaulteada por Entre Ríos en agosto fue en rigor la respuesta al primer ofrecimiento que hizo la Provincia para reestructurar el crédito · La iniciativa del gobierno de Gustavo Bordet buscó una baja sustancial de intereses y una prolongación del plazo de vencimiento hasta 2031.

A través de su agente de deuda, el HSBC, el Gobierno de Entre Ríos presentó hace unos días una propuesta para reestructurar su deuda de u$s 500 millones que entró en situación de default en agosto luego de que se incumpliera el pago de la segunda cuota de intereses. El texto completo puede encontrarse al pie de la nota. Es a esta oferta a la que respondió con una contrapropuesta el grupo asesorado por White & Case LLP, que afirma representar el 45% del total.

A partir de aquel entonces comenzó un proceso de negociación que desembocó en que la Administración de Gustavo Bordet presentara sus cartas sobre la mesa. En la solicitud de consentimiento que promueve, y que necesita la adhesión del 75% del capital de la deuda para ejecutar la cláusula de acción colectiva y obligar al total de tenedores de bonos a aceptar la propuesta, se propone una rebaja sustancial de los intereses y un estiramiento de los pagos.

En primer lugar, hay que señalar que Entre Ríos ofrece dilatar el vencimiento de la deuda, pasándola del 2025 hasta el 2031.

En ese lapso, habría cinco momentos distintos para los intereses que generaría la reestructuración, que no incluye quita de capital por lo que el stock seguiría en u$s 500 millones. Entre agosto de 2020 y agosto de 2021, los intereses serían del 0%. Recién a partir de entonces, la Provincia comenzaría a pagar un 3% hasta agosto de 2022. Desde ese momento hasta el mismo mes de 2023, la alícuota subiría al 3,5%. Durante los siguientes doce meses, se ubicaría en el 4,5%. Desde agosto de 2024 a febrero de 2031, redondearía un 5%.

El capital que originalmente debería devolverse en cuotas anuales de u$s 166 millones a partir de 2023, comenzaría a ser amortiguado recién en agosto de 2025 en 12 cuotas semestrales iguales. Cada una rondaría los u$s 41.667.000 y se terminarían de abonar en febrero de 2031 junto con el último pago de intereses.

· Confesión de parte

La oferta fue acompañada de un informe donde se realiza un análisis de sustentabilidad de la deuda de Entre Ríos.

Luego de un análisis de variables, condiciones económicas macro y micro donde se verifica una caída del producto bruto provincial medido en dólares, el impacto de la pandemia y otra serie de variables como el esfuerzo para sanear las cuentas públicas (donde se destaca la emergencia declarada en junio para financiar el déficit de la Caja de Jubilaciones a través de descuentos a activos y pasivos) se introducen una serie de supuestos.

El escenario que se proyecta es diferente del presupuesto aprobado en la Legislatura casi en paralelo a que se enviara el documento a los acreedores. El crecimiento del PBI para el 2021 que se considera ya no es del 5,5%, sino del 3,9%, la inflación de este año se ubica en el 44% aunque la estimación del Gobierno nacional habla de 34/35% y la proyección para 2021 supera en 10 puntos lo previsto por el ministro de Economía Martín Guzmán por lo que ya no es del 29% sino del 39,7%.

Sobre esta base, el Gobierno provincial expresó con todas las letras: “La deuda de la provincia no es sostenible”. (Valor Local)