La fusión de Aerolíneas Argentinas y Austral en una sola compañía, anunciada meses atrás, se concretó este lunes al recibir el presidente del Grupo, Pablo Ceriani, la certificación de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) que permite a ambas empresas comenzar a operar desde mañana de manera unificada y bajo la marca Aerolíneas Argentinas.

El documento que certifica la unión de ambas compañías fue entregado por Paola Tamburelli, la titular de la ANAC, al titular del Grupo Aerolìneas Argentinas, con lo que se completa el proceso iniciado en mayo y que tiene características históricas, debido a que hasta el momento gran parte de sus operaciones estaban duplicadas e, incluso, con diferentes regímenes laborales.

Según indicaron fuentes de la compañía, la fusión tiene por objetivo aportar eficiencia en sus distintas áreas, lograr un posicionamiento que permita afrontar las exigencias del mercado, conformar una estructura más dinámica y unificar e integrar los procesos para hacerlos más ágiles.

Desde el punto de vista operativo, significa la unificación de áreas como mantenimiento, pilotos y tripulaciones eliminando así las estructuras duplicadas existentes, lo que permitirá una mayor eficiencia y una considerable reducción de costos derivados.

En materia laboral, en octubre pasado la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), los gremios que representan a los pilotos de Aerolíneas y Austral respectivamente, arribaron a un acuerdo que estipula que todos los pilotos pasaran ahora a formar parte del staff de Aerolíneas Argentinas bajo un mismo escalafón.

En la misma línea y en las últimas horas, se confirmó el acuerdo con los representantes de la AAA (Asociación Argentina de Aeronavegantes) para la unificación de los escalafones de los tripulantes de cabina.

 

  • CÓMO SE GESTIONÓ LA FUSIÓN

Se trató de un proceso complejo que requirió más de 500 personas de la compañía involucradas de manera directa, un plan integral y 16 planes específicos por áreas clave, más de 200 reuniones de trabajo, 20 instituciones y organismos externos involucrados, la modificación de 68 documentos operativos y 540 ítems IOSA (Auditoría de Seguridad Operacional de IATA) entre otras acciones fundamentales para llevar a cabo tanto el proceso legal-societario, como el regulatorio-operativo.

Aerolíneas Argentinas y Austral habían sido unificadas en cuanto a la conducción en 1990, bajo la administración de Iberia. Luego, en 2001 y al borde la quiebra, fueron vendidas al Grupo Marsans.

En 2008 y con ambas empresas sumidas en una profunda crisis, el Gobierno Nacional recuperó el control estatal de Aerolíneas–Austral y durante el periodo 2008–2015 la compañía concretó su plan de renovación de flota, construyó su centro de simuladores de vuelos posibilitando la formación profesional de los pilotos dentro del país, edificó el Hangar 5 (el más grande la región), ingresó a la alianza SkyTeam e inauguró nuevas rutas, intertramos y corredores federales. (Fuente: Télam)