El oro registró una suba de 65% durante 2025

En 2025, el oro se consolidó como uno de los activos más destacados a nivel global. Registró una suba del 65% durante el año, alcanzando de esa forma su mayor avance anual desde 1979. El metal finalizó el año con una cotización cercana a los máximos históricos anotados el 26 de diciembre, ubicándose en torno a los 4.549,92 dólares por onza troy.

Publicidad

La escalada de los metales preciosos no se limitó únicamente al oro. Tanto la plata como el platino y el paladio experimentaron avances notables, en un contexto de tensiones geopolíticas, volatilidad financiera y movimientos estratégicos por parte de los bancos centrales. Reuters informó que, a las 15:15 GMT del 31 de diciembre, el oro al contado cotizaba a 4.331,73 dólares por onza, con un retroceso del 0,3% respecto a la sesión anterior, luego de haber tocado un pico histórico días antes. Los futuros del oro en Estados Unidos para entrega en febrero operaban en 4.346,40 dólares por onza, lo que representaba una baja diaria del 0,9%.

La demanda de oro se vio impulsada por múltiples factores. Entre ellos, la adopción de una política monetaria más flexible por parte de la Reserva Federal estadounidense, con recortes de tasas de interés y expectativas de nuevas medidas de estímulo. Además, la depreciación del dólar frente a otras monedas globales contribuyó a que los inversores buscaran alternativas para resguardar valor.

El desempeño de la plata se destacó incluso por encima del oro. EFE y Reuters coincidieron en que la plata lideró las ganancias dentro del segmento de metales preciosos. El precio de este metal subió más del 150% en el año, alcanzando su mejor desempeño desde 1979. Según cifras reportadas por Bloomberg y recogidas por los medios, la plata tocó un máximo histórico de 84,007 dólares por onza el 29 de diciembre, mientras que el 31 de diciembre su precio era de 73,3 dólares, tras una caída intradía del 3,91%.

El impulso de la plata se explicó por la combinación de una oferta física limitada, el incremento de su demanda en sectores como las energías renovables y la orfebrería, y la preferencia de los inversores por activos tangibles. Además, la expectativa de recortes de tasas por parte de los bancos centrales y el contexto de incertidumbre económica internacional acentuaron la tendencia alcista. Pedro del Pozo, director de inversiones financieras en Mutualidad, anticipó que el oro mantendría su trayectoria al alza dentro de un escenario geopolítico “muy, muy incierto”, con bancos centrales que continúan acumulando metales preciosos y economías emergentes que buscan alternativas al dólar.

El platino y el paladio también tuvieron avances importantes. Según la información publicada por Reuters, el platino al contado cerró el año con una mejora anual superior al 114%, estableciendo así la mayor suba de su historia. El precio del platino alcanzó un máximo histórico de 2.478,5 dólares por onza el lunes previo al cierre del año, aunque el 31 de diciembre cotizaba a 2.064,21 dólares tras una baja intradía del 6,1%. Por su parte, el paladio incrementó su valor en más del 66% durante 2025, finalizando el ejercicio en 1.612,25 dólares por onza, lo que representó su mejor resultado en 15 años.

La volatilidad no estuvo ausente en el cierre del año. Reuters informó que los precios retrocedieron desde sus máximos recientes debido a que los operadores optaron por tomar ganancias, luego de que la CME incrementara los márgenes de los futuros del metal. A pesar de estos movimientos, el balance anual de los metales preciosos resultó ampliamente positivo, con una apreciación sin precedentes para la plata y consolidación del oro como activo de referencia.

El flujo de capitales hacia los metales preciosos, en particular hacia el oro y la plata, tuvo como uno de sus principales motores la desconfianza respecto a la estabilidad del dólar.

La comparación histórica muestra la magnitud de las subas de 2025. En 1979 el oro experimentó un incremento del 126,55%, mientras que la plata ganó un 433,79% ese mismo año. El récord de 2025, aunque menor en términos relativos, se dio en un contexto muy diferente, marcado por la globalización financiera, la actuación coordinada de bancos centrales y la influencia de los mercados de derivados.

La información publicada por EFE y Reuters permitió corroborar que los máximos históricos de la plata variaron según el mercado de referencia. En 1980, el precio fijado en subasta diaria llegó a 49,45 dólares, aunque en el Comex de Nueva York y en el Chicago Board of Trade se registraron cotizaciones de hasta 52,5 dólares en ese mismo año. En 2025, la plata superó ampliamente esas marcas, estableciendo nuevos hitos tanto en el mercado físico como en los contratos de futuros.

El año concluyó con pronósticos de continuidad en la tendencia alcista para el oro. Los expertos consultados por EFE y Reuters anticiparon que el precio del metal podría seguir subiendo en 2026, impulsado por la persistencia de factores como la incertidumbre geopolítica, las compras de bancos centrales y la búsqueda de activos alternativos al dólar.

Los porcentajes de variación acumulada publicados en informes internacionales dan cuenta de la magnitud del fenómeno. Según los datos de LSEG y el periodista Ishaan Arora, el oro subió 64,84% en el año, la plata 147,8%, el platino 114,2% y el paladio 66,55%, con datos al 31 de diciembre a las 07:15 GMT.

Los analistas internacionales consultados por Reuters y EFE coincidieron en que la combinación de factores económicos, comerciales y políticos internacionales generó un escenario propicio para la valorización de los metales preciosos, que actuaron como resguardo ante la incertidumbre y la volatilidad de los mercados tradicionales. (Fuente: Infobae)

Publicidad