La empresa está operando a fasón alquilando las instalaciones de Vicentin. La decisión del BCRA obedece a que la firma no liquida divisas de exportaciones realizadas por más de u$s 300 millones.

El Banco Central de la República Agentina (BCRA), suspendió las operaciones en el mercado de cambios de la empresa Díaz & Forti, que está operando a fasón alquilando las instalaciones de Vicentin Argentina y participando del negocio agroexportador, porque la firma no liquida divisas de exportaciones realizadas por más de 300 millones de dólares.

La decisión de la autoridad monetaria se da a pocos días de que se cumpla un año del default de la agroexportadora argentina por u$s 1.400 millones y en medio de un concurso que sigue abierto y sin avances respecto del pago de las acreencias tanto nacionales como internacionales.

También ocurre en medio de una nueva estrategia encarada por el nuevo directorio de Vicentin para “recuperar la confianza” después del estrés financiero, que incluye, entre otras cosas, objetar las acciones de la Bolsa de Comercio de Rosario, a los diputados provinciales de la comisión de seguimiento del concurso y al Banco Nación, al acusarlos de realizar “afirmaciones tendenciosas” sobre la empresa.

El director del Banco Nación, Claudio Lozano, señaló ayer que “es importante intervenir para que no se consume una estafa” y precisó que Díaz & Forti es una empresa que opera alquilando las instalaciones de Vicentín y que “extrañamente se transformó en un gran exportador”.

Al respecto detalló que Díaz & Forti, compañía del grupo Olio, “en el año 2019 exportó no más de 4 millones de dólares, y de buenas a primeras _casualmente alquilando las instalaciones de Vicentín, empresa en concurso que debe alrededor de 1.300 millones de dólares, en gran medida a productores, cooperativas agropecuarias y banca pública_ se transformó en un gran exportador con más de 600 millones de dólares en 2020”, dijo Lozano.

“Hay un interrogante sumamente extraño y es que no aparece razón alguna para explicar cómo financiaron el capital de trabajo necesario para expandirse de ese modo”, indagó Lozano.

 

  • DUDAS SOBRE EL FINANCIAMIENTO

En ese punto, el economista y becario de Conicet, Gustavo García Zanotti, quien elaboró para el Banco Nación dos informes sobre la situación de Vicentin, detalló que analizando la situación “observamos que le está siendo muy difícil a Díaz & Forti acceder a financiamiento, porque lo está haciendo actualmente con mutuales y cooperativas, algunas de Rosario, cuando en general las compañías del sector lo hacen con el sistema bancario nacional e internacional”.

Por otra parte, las señales de alerta se encendieron debido a que tanto el grupo Olio, al que pertenece Díaz & Forti y Glencore a través de Oleaginosa Moreno fueron las que se quedaron con el cupo de mercado que antes pertenecía a Vicentin en la exportación de granos, y no fueron, como se esperaba, las grandes multinacionales agroexportadoras del sector.

“Es bueno dejar en claro que en el contexto de la crisis que implica el caso Vicentin, extrañamente, por un lado Glencore- su empresa socia en múltiples negocios, particularmente en Renova- y Díaz & Forti, son los que están remplazando en la práctica a la agroexportadora en el sector exportador de granos y derivados de la economía argentina”, alertó Lozano.

Agregó además que Glencore ocupa hoy el mismo lugar que ocupaba Vicentin en el 2019 como primer exportador de harina de soja y Díaz & Forti “ha crecido de manera extraña en el curso del 2020 respecto de lo que era su presencia absolutamente insignificante en materia de exportaciones y sin que quede clara ni se explique adecuadamente con qué financiamiento lo llevó adelante”, dijo el director del Banco Nación.

También dijo que “es extraño, porque Glencore tiene las mismas fuentes de financiamiento que los acreedores extranjeros que tiene Vicentin, a su vez la está reemplazando en la importación de soja desde el exterior haciendo uso del régimen de admisión temporaria que es el mismo lugar que ocupaba Vicentin Paraguay”.

De ese modo, “Glencore reemplaza como exportador, como importador y tiene las mismas fuentes de financiamiento que los acreedores de Vicentin”, argumentó Lozano y acusó a la justicia que “sigue mirando para otro lado ya que Vicentin es uno solo, tanto Uruguay como Argentina y siguen vendiendo y rematando empresas, liquidando patrimonio sin pagarle a los acreedores y participando a través de terceras empresas de las exportaciones del país”. (Fuente: La Capital)