En 2004 nos planteamos un desafío: crear en la provincia un medio especializado en asuntos económicos, que abordara la temática social y política con otra perspectiva. El escenario en aquel entonces no era el mejor. Nunca lo es cuando uno se decide a emprender. Sin embargo, dimos el primer paso. Y luego otro, y otro. Cuando nos dimos vuelta, habíamos dejado atrás dos décadas.
Valor Local nació con tropiezos. Los medios puramente digitales aún se estaban abriendo camino. Las webs principales eran subsidiarias de medios tradicionales. En la base de aquel proyecto estuvo, en primer lugar, la identificación del fenómeno de la fragmentación del público. Veíamos que cada persona accedería a la red a consumir lo que quería y no lo que le ofrecían.
Como segundo punto, pusimos sobre la mesa entender qué podían necesitar los internautas que no estuviera dentro del menú de posibilidades. Y nos encontramos con que la información económica de Entre Ríos no tenía un lugar propio en la red. Si existía data circulando estaba dispersa entre otros contenidos.
El tercer punto fue acentuar la necesidad de discutir asuntos de política económica y de economía política. En aquel año aún retumbaban los ecos de la crisis del 2001 y la Provincia debía encarar definiciones fuertes que condicionarían las siguientes décadas. Dos de ellas eran trascendentales: qué pasaría con el Banco de Entre Ríos, administrado por un fideicomiso del Banco Nación luego de que los dueños extranjeros se fugaran, y con Edeersa, la empresa de energía que se había quedado sin operador técnico y con una deuda multimillonaria en dólares en manos de fondos buitres.
En medio de mucha confusión y de intereses cruzados, nos centramos en hacer aportes para aclarar el debate público. Nos tocó, en definitiva, hacer camino al andar. No era una tarea fácil. Pero hoy vemos que no fue en vano. Nos genera mucha satisfacción ver que hay ciertos temas que se han puesto en agenda, como la recaudación y la coparticipación federal o el debate presupuestario anual.
Mucha gente fue y vino durante estos 20 años de Valor Local. De ellas, dos deben ser destacadas. El contador Juan Britos, clave en los orígenes de este medio. Y Romina Backus, que se convirtió en puntal a tiempo completo.
Hemos visto todo o casi todo en estas décadas. Observamos morir, nacer y revivir modelos y conceptos económicos, a la tecnología trastocar la vida cotidiana y a los lectores mudar de la computadora al celular. Ahora contemplamos el surgimiento de la Inteligencia Artificial (IA), que promete una transformación de similares características a las de la Revolución Industrial.
Cada año, en definitiva, representa un nuevo desafío. Y estamos preparados para afrontarlos.
