Corresponsalía Santa Fe
Según datos oficiales de la Provincia en el territorio santafesino existen alrededor de 3.540 tambos y 477.000 vacas que producen más de 3.000 millones de litros al año. Eso significa el 29% del total de la producción de leche a nivel nacional. Con esas cifras, la cuenca lechera santafesina en una de las más importantes de la Argentina y de Latinoamérica.
Además Santa Fe lidera las exportaciones del país, superando el 30% del total nacional. El rubro se caracteriza por un alto número de pymes que abastecen el mercado local y que, además, representan un dinamizador fundamental para las economías regionales.Si bien la cantidad de productores que tiene la provincia es importante, el presidente de la Mesa de Productores de Leche de Santa Fe (Meprolsafé), Marcelo Aimaro, le dijo a Valor Local que el número de tamberos viene cayendo desde hace 20 años, aunque ahora la venta de tambos se frenó bastante. Según Aimaro eso se dio porque se fueron productores debido a inundaciones, a cuestiones generacionales y a la falta de rentabilidad. «En Santa Fe la gran mayoría de productores somos medianos y pequeños», remarcó.Al ser consultado sobre la falta de rentabilidad, Aimaro dijo que tiene que ver con el proceso inflacionario que está viviendo el país y con un problema que la cadena de la leche viene arrastrando hace años. «En la cadena faltan reglas claras, pero cuando hay procesos inflacionarios el que trabaja para el mercado interno pierde y eso le pasa al tambero», dijo.
«Con la inflación –explicó–, hasta que se reacomoda el precio, al productor se le va quitando rentabilidad. Siempre la cadena ajusta hacia abajo, donde está el productor, y hacia arriba, donde está el consumidor que paga muy buenos precios y eso no llega al productor».

Hoy el precio promedio en el país por litro de leche al productor se paga $34,30 más IVA. Mientras que la leche en la góndola más que triplica ese valor. Pero Aimaro dice que la gran diferencia se nota en los productos más elaborados como los postres, los yogures y los quesos.
«Ahí se ve la diferencia», dijo y agregó: «Siempre pedimos que se pongan los papeles sobre la mesa para ver quién es el que se lleva lo que no le corresponde. El único sector que siempre muestra lo que gana es el productor. Hay 20 entidades que miden a la producción, pero no hay ninguna que muestre los números del comercio y de la industria y la incidencia de los impuestos».
«Mientras el mercado interno no sea estable, deje de tener inflación y un montón de otras variables que no dependen de nosotros, que es la macroeconomía, el tambero no tendrá un horizonte claro. El 80 por ciento de la leche va al mercado interno por eso dependemos mucho de lo nacional. Esto es para todos los tamberos del país», aclaró.Por eso, Aimaro sostiene que la lechería para tener soluciones de fondo, tiene que conseguirlas a nivel nacional porque hay muchos vasos comunicantes entre las provincias. «Mucha leche que se produce en Santa Fe va a Córdoba y viceversa. Lo mismo pasa con productores e industrias de otras provincias», expresó.
El dirigente de los productores también aseguró que este año habrá otro factor que impactará en la producción. La sequía afectó muchísimo a los tamberos que ya están haciendo reservas de alimento para las vacas para pasar el invierno.
«El maíz está prácticamente perdido y las reservas que se hicieron de maíz son de muy mala calidad porque se metió dentro de la bolsa un maíz que prácticamente no tiene granos. Además, no se va a hacer la cantidad de reservas que se pensaba hacer. En los mejores lugares está rindiendo la mitad que otros años. Menos volumen, con menos calidad tiene su impacto en la producción. A eso hay que sumar que se van a hacer menos reservas de heno», argumentó.

Aportes provinciales a la producción
Para tratar de sostener y fortalecer a los pequeños y medianos productores lecheros, el gobierno de Santa Fe implementó una política de otorgamiento de aportes no reintegrables a las asociaciones para el desarrollo. En lo que va de la actual gestión provincial se otorgaron aportes en los departamentos General Obligado, San Martín y 9 de Julio por 11,6 millones de pesos que beneficiaron a unos 24 pequeños productores.Además, en Esperanza se ejecutaron aportes destinados a inversiones en bienes de capital que permitieron sostener la tarea cooperativa de pequeños productores de muy baja escala.También, el sector lácteo fue beneficiario del financiamiento a través de la línea Santa Fe de Pie, gestionada por la provincia frente al Banco de la Nación Argentina. En dichas líneas la provincia subsidia tasas para favorecer la inversión de proyectos productivos.

Otro de los aportes provinciales tiene que ver con el fortalecimiento de la infraestructura rural. A través del programa Caminos de la Ruralidad, a la fecha se llevan cubiertos casi 400 kilómetros de trazas rurales que benefician a 40 localidades de la provincia. El programa cuenta con un presupuesto de más de 1.100 millones de pesos destinados al mejoramiento de caminos.
Este programa, que se lleva a cabo conjuntamente con la secretaría de Desarrollo Territorial y Arraigo, favorece la creación de más puestos de trabajo en las pequeñas localidades santafesinas. Entre otros beneficios, estos nuevos tramos lograron mejorar el acceso a 66 escuelas rurales y, consecuentemente, asegurar la permanencia de 160 docentes y más de 800 alumnos.Además, en el trabajo en territorio, a través de este programa, la provincia abordó soluciones en materia de abastecimiento eléctrico y conectividad. Para 2022 se prevé contar con el doble del presupuesto, llegar a 50 localidades y concretar unos 700 nuevos kilómetros.
(Valor Local)
