Desde el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER) se publicó un informe sobre el estado hídrico de los suelos entrerrianos. En este sentido, destacan que, si bien “los totales pluviales de junio quedan lejos de alcanzar los guarismos estadísticos, los niveles de humedad permitieron permitido sostener las reservas en niveles adecuados».

Precipitación acumulada del 22 al 28 de junio

Cambiando del lunes para el martes, se validaron los pronósticos que anticipaban el regreso generalizado de las precipitaciones al territorio entrerriano. El avance de un sistema frontal generó inestabilidad en gran parte de la franja central del país. Sin embargo sólo la provincia recibió lluvias en forma homogénea.

Como se puede ver en el mapa, los acumulados no han sido generosos. Han prevalecido registros de entre cinco y diez milímetros, superando esta barrera en zonas del noreste y en otras áreas reducidas aunque en forma muy dispersa.

Este evento fue el más importante del mes de junio. Antes sólo se habían dado jornadas húmedas con nieblas o lloviznas. Los totales pluviales de junio quedan, de esta manera, lejos de alcanzar los guarismos estadísticos.

En estos días de transición hacia el mes de julio, las perspectivas pluviales no generan ningún tipo de optimismo.

Como se ha mencionado en semanas previas, esta no es una época en la que se suelen dar lluvias que puedan compensar los faltantes del otoño. Normalmente durante los meses de invierno sólo se dan lluvias de mantenimiento, algo más generosas en la franja este.

Esta persistente falta de precipitaciones no necesariamente se justifica con la presencia del fenómeno La Niña.

Se debe recordar que el otoño fue frío, es decir, todo el trimestre marzo mayo promedió temperaturas medias que quedaron por debajo de los valores normales. Cuando el continente se enfría rápido, las zonas de alta presión tienden a transitar lento por la zona central del país y se incorporan en forma parcial al centro de alta presión semipermanente del Atlántico.

Esto promueve estabilidad, frentes que pasan generando nubes bajas sin oferta de agua. Lo que se viene viendo es un retiro generalizado de las lluvias, incluso cuando sobre el este se vengan ofertando algunos milímetros más.

Estado de las reservas al 29 de junio de 2022

Si bien las lluvias no fueron importantes, las mismas generaron algunas recargas superficiales, suficientes como para mantener el estado de humedad favorable en gran parte de la provincia. A pesar de la falta de precipitaciones, posiblemente las jornadas con altos niveles de humedad hayan permitido sostener las reservas en niveles adecuados.

La situación hídrica se complejiza hacia el oeste del país.

Los atrasos en las siembras en muchos sectores de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y La Plata están muy ligados a la mala performance pluvial de la segunda parte del otoño. En este sentido, la provincia de Entre Ríos cuenta con un escenario de cierta holgura aunque claramente serían muy beneficiosos los aportes de lluvias que pueda traer julio.

En principio, la falta de precipitaciones no encuentra una solución importante en la primera quincena del mes. Dentro de la escasez, Entre Ríos cuenta con mejores chances de sumar con algunos eventos semanales en forma de lluvias débiles o lloviznas.

Bajo estas circunstancias, y suponiendo que la humedad remanente es suficiente para sobrellevar las primeras etapas fisiológicas, las plantas quedarán muy dependientes de la llegada perentoria de las lluvias del mes de septiembre. Es decir, durante julio, la situación hídrica se sostendrá con lluvias de mantenimiento por debajo de los valores normales. A partir de agosto la situación debería mostrar un cambio positivo en el nivel de humedad, convergiendo en un septiembre con mejores lluvias.

En resumen, teniendo en cuenta la actual disponibilidad de humedad, se podría transitar el invierno con lluvias por debajo de los valores normales, pero esto no dará margen para atrasos pluviales en septiembre.

El monitoreo que se realizará durante las próximas semanas permitirá apreciar cómo se modificará el riesgo de cara al inicio del trimestre de primavera. No será una campaña fácil sabiendo que el fenómeno La Niña se mantendrá como un sesgo negativo para las precipitaciones, sobre todo en la primavera.

(Fuente: BolsaCER)