La recaudación tributaria subió en términos reales en julio. Sin embargo, la principal causa de este incremento por encima de la inflación proyectada está asociada a una decisión del Gobierno de prorrogar el pago del impuesto a las Ganancias de personas humanas a la espera de que el Congreso trate la nueva ley de Inocencia Fiscal, un escenario que finalmente no se materializó.
Según la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en julio las tres grandes fuentes de ingresos tributarios —DGI, Aduana y Anses— recaudaron en conjunto casi $23 billones, lo que implicó un incremento nominal del 35,1% respecto del mismo mes del año anterior, mientras los precios habían subido 33,5% en ese lapso. Esta diferencia generó el aumento real de 1,2 por ciento.
El Impuesto al Valor Agregado (IVA) DGI subió 6% real anual y aportó un cuarto de la mejora interanual de los recursos tributarios, registrando su primera suba en nueve meses. También ayudó que los Derechos de Exportación mostraron una menor caída, de 23% real anual, cuando en el primer semestre las bajas superaron el 40 por ciento. Además, Bienes Personales, favorecido por una postergación similar a la de Ganancias, subió 27% real anual, y Combustibles trepó 26% real anual, impulsado por la actualización del impuesto y el aumento de precios.
El repunte en la recaudación no benefició a todos por igual. Los recursos destinados al Gobierno Nacional registraron una caída del 3% real anual, mientras que los fondos transferidos automáticamente a las provincias aumentaron un 8% real anual. La baja de Créditos y Débitos, que se asignan en su totalidad a la Anses, impactó negativamente sobre las finanzas nacionales. En contraste, las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se vieron favorecidas por el crecimiento de Ganancias e IVA DGI, tributos con alto grado de coparticipación.
- PROYECCIONES
Las proyecciones del sector privado no anticipan un cambio de tendencia en la recaudación para los próximos meses. En LCG estimaron que los impuestos vinculados al consumo interno mantendrán un bajo dinamismo, mientras que los asociados al comercio exterior solo mostrarán crecimiento debido a una base de comparación baja.
Además, se advirtió que la recaudación por Seguridad Social difícilmente revierta su tendencia a la baja, en un contexto de avance del monotributo, mayor informalidad y salarios que, en el mejor de los casos, solo igualan la inflación.
A esto se suman las recientes reducciones impositivas implementadas por el Gobierno, como la disminución de impuestos internos coparticipados por la reforma laboral, la baja de retenciones al trigo y la cebada, y la reglamentación del Régimen de Incentivo Fiscal Laboral (RIFL), que continuarán afectando los ingresos.
Los analistas coincidieron en que la mejora de la recaudación en julio respondió a factores excepcionales y no modificó la tendencia general de caída en términos reales. Los tributos ligados al consumo interno y al comercio exterior, así como los recursos de Seguridad Social, no evidenciaron señales de una recuperación sostenible. El efecto de la prórroga de Ganancias y Bienes Personales, sumado a la actualización de combustibles, tuvo un impacto puntual en el mes, sin garantizar un cambio de tendencia para los próximos períodos. (Fuente: Infobae)
