El contrato de julio de la oleaginosa tuvo una merma del 6,06% (US$ 32,39) hasta los US$ 501,09 la tonelada, a la vez que el de agosto lo hizo por 6,20% (US$ 32,70) para ubicarse en US$ 493,93 la tonelada.

Los precios de la soja y el maíz volvieron a tener una fuerte caída en sus cotizaciones este martes en el mercado de Chicago, con pérdidas en torno al 6% con respecto a la sesión previa debido a las lluvias en las regiones productoras de Estados Unidos, cuestión que motivó un desprendimiento masivo de contratos por partes de los fondos especulativos.

De esta manera, el contrato de julio de la oleaginosa tuvo una merma del 6,06% (US$ 32,39) hasta los US$ 501,09 la tonelada, a la vez que el de agosto lo hizo por 6,20% (US$ 32,70) para ubicarse en US$ 493,93 la tonelada.

Esta marcada baja también tuvo su repercusión en sus derivados, con un desplome de la harina del 6,55% (US$ 27,45) a US$ 391,31 la tonelada, mientras que el aceite cedió 4,47% (US$ 65,92) para posicionarse al cierre de la jornada a US$ 1.407,19 la tonelada.

Los demás granos tampoco quedaron exentos de la baja, con un retroceso del trigo del 3,98% (US$ 9,46) hasta los US$ 227,81 la tonelada y del 5,91% (US$ 16,24) en el caso del maíz, en US$ 258,26 la tonelada.

En este último caso, tuvo una rueda de negociaciones acotada, ya que al poco tiempo de comenzadas las operaciones, el precio del cereal tocó la variación máxima permitida en la plaza.

Así, se concreta una nueva sesión con una gran variación de precios en un solo día, producto de la alta volatilidad de los commodities agrícolas.

En este sentido, hay que recordar que a mediados de junio se produjo una baja histórica en la soja, cuyo precio cayó más de US$ 40 la tonelada, como así también hace solo cuatro jornadas su cotización trepó más de US$ 30.

En esta jornada, el motivo desencadenante de la baja fueron las lluvias en zonas productoras de Estados Unidos que atravesaban una suerte de déficit hídrico.

Esta reposición de humedad en los suelos, junto a pronósticos de que las precipitaciones continuarán en los próximos días motivo que los fondos especulativos se desprendan, en gran número, de los contratos de soja y maíz.

El analista de mercado de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Tomás Rodríguez Zurro, explicó que «esta baja responde a una mejora climática en Estados Unidos. Los pronósticos para las próximas dos o tres semanas dicen que va a bajar la temperatura y va a haber abundantes lluvias».

Según un informe realizado por la corredora de granos Granar, hasta el momento los aportes de humedad se concentraron sobre Dakota del Sur y sobre zonas de Dakota del Norte, mientras que en las próximas horas/días se extenderían hacia Nebraska, Iowa, Minnesota y el este de cinturón sojero/maicero.

«Considerando que los cultivos están entrando en una etapa crítica de polinización, es determinante para su rinde si recibe suficiente agua. Esa noticia contrasta con lo sucedido la semana pasada, donde hubo una ola de calor, más las novedades del USDA, como que el área sembrada era menor a la esperada por el mercado», desarrolló Rodríguez Zurro.

Para Granar, esta fue una jornada «protagonizada por los fondos de inversión, que liquidaron contratos para retirar ganancias», motivado por estas mejoras climáticas.

«El movimiento de los especuladores de hoy, luego de lo publicado por el USDA el miércoles pasado, parece desmedido. Ahora queda por dilucidar si los pronósticos se cumplen con igual rigurosidad que los operadores liquidaron contratos», detalló la compañía.

Esta volatilidad mostrada en las cotizaciones, responde a dos factores principales, según el análisis de Rodríguez Zurro: el clima y el movimiento de los fondos especulativos en el mercado de commodities agrícolas/

«Uno de los principales factores es que las proyecciones de demanda para la campaña entrante son elevadas. Entonces, todas las novedades respecto a la oferta, al clima y a los rindes, ya teniendo el área sembrada cerrada en Estados Unidos, van a influir fuertemente en los precios», explicó.

Este factor toma más fuerza «con este fenómeno de tasas bajas, que hizo que tantos fondos de inversión inviertan en commodities agrícolas y eso hace que la entrada y salida ante las novedades del clima sean en volúmenes grandes, provocando movimientos fuertes».

Para Granar «la volatilidad de los precios es una de las pocas certezas de este tiempo en el mercado estadounidense, cuando ya hay reportes climáticos que auguran el retorno de un patrón seco para el norte del Medio Oeste y de las Grandes Planicies para la segunda mitad del mes». (Fuente: Télam)