Aunque el sistema de sociedades de garantía recíproca (SGR) ya tiene un par de décadas, empezó a ganar impulso en los últimos años, cuando la crisis financiera redujo y encareció el crédito bancario.

A partir de entonces, cada vez más, pequeñas y medianas empresas (Pymes) comprendieron que contar con una carpeta aprobada en una o varias SGR era un elemento más en su caja de herramientas que complementa la asistencia de los bancos.

Esta tendencia continuó durante el año de la pandemia, pero, aun así, la cantidad de pymes asistidas por las SGR sigue siendo muy reducida sobre el universo de más de 850 mil en todo el país.

Según el último informe de la Cámara de Sociedades y Fondos de Garantía (Casfog), hasta noviembre de 2020 había 21.050 mipymes con garantías vigentes y 14.230 nuevas. Es un crecimiento importante respecto a las 16.841 mipymes con avales y 3.718 nuevas a diciembre de 2019.

  • BANCOS Y MERCADO

El sistema de garantías permite a las pymes obtener financiamiento en mejores condiciones, tanto en el mercado de capitales como en los bancos. Si bien los instrumentos bursátiles, como el descuento de cheques, son los más difundidos, el segmento bancarios está tomando relevancia.

“El uso de las SGR se extendió mucho. Hasta los bancos ahora tienen una sección especial. Hoy tratan de bajar el riesgo y saben que los más especialistas en pymes son las SGR”, pondera Ignacio Valente, gerente Comercial de Acindar Pymes, una de las SGR líderes de las 45 que existen.

De hecho, muchos bancos que no pueden asistir a algunas empresas porque su calificación no se lo permite, las remiten a las SGR para que estas asuman el riesgo. Contar con un aval de SGR reduce las tasas de interés, aumenta montos y alarga plazos y, muchas veces, hace la diferencia entre obtener o no el crédito.

Garantizar SGR, la líder del mercado, es una de las que mayor proporción tiene de cartera bancaria. De los 30 mil millones de pesos de avales (el sistema tiene 100 mil  millones), el 15 por ciento es del Mercado de Valores y el resto son garantías financieras

El punto fuerte es el trabajo con el Banco Nación, que “monetiza casi el 50 por ciento de estas últimas”, señala Gabriel González, presidente de la SGR.

En cambio, esta relación mercado-bancos se modifica en otras sociedades. En Acindar, el 82 por ciento de su cartera por 14.500 millones de pesos avala instrumentos bursátiles.

“Esta relación cambió a lo largo del año. Hasta agosto fue el 90 por ciento. En septiembre, los bancos líderes salieron con tasas bonificadas y 2020 terminó con 60 por ciento destinado al mercado y 40 por ciento de avales bancarios”, explica Valente.

Sobre los plazos y monedas del financiamiento, Ignacio del Boca, gerente general de la cordobesa Avales del Centro SGR, señala que las empresas están reticentes a tomar crédito largo, a no ser que se presente una buena oportunidad, como las líneas de inversión productiva a tasa fija en pesos. “En general, es todo en pesos. Las empresas quieren bajar su exposición al dólar”, agrega.

Y en momentos de tasas muy bajas de los cheques, como a fines de enero, se aprovecha al máximo. “Las empresas prefieren comprar materia prima o cancelar deudas antes que esperar a cobrar los cheques”, dice Valente. (Fuente: La Voz del Interior)