Los indicadores de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires retroceden este miércoles por previsibles tomas de utilidades, luego de acumular una mejora del 5,7% en las dos sesiones previas y marcar consecutivos niveles máximos históricos en pesos.

La tendencia negativa del mercado se alineaba con las plazas externas ante una mayor aversión al riesgo dada la incertidumbre sobre el ritmo de la recuperación económica global.

El índice accionario S&P Merval de Buenos Aires pierde 2,9%, a 76.700 puntos, a las 13 horas, tras marcar un nivel tope histórico intrahorario de 79.311 unidades en la sesión anterior.

En Wall Street, los ADR y acciones argentinas que son negociadas en dólares se hunden hasta 6%, con los papeles de Grupo Galicia, Banco Supervielle y Edenor al frente de las pérdidas.

Este reciente “rally en acciones fue ayudado por un contexto global más favorable al riesgo y por expectativas de giro en las elecciones de medio término locales”, indicó en un reporte el agente de compensación y liquidación Neix.

Así, los bonos Globales en dólares restan un 0,5% en promedio, mientras que el riego país de JP Morgan avanza un entero, a los 1.477 puntos básicos para Argentina.

En el exterior, Wall Street opera con amplias bajas en sus principales indicadores, en un rango de 0,5% a 0,9%, con el temor a una desaceleración de la recuperación económica como consecuencia de la persistencia de los contagios de COVID-19. El índice Bovespa de la Bolsa de Valores de San Pablo pierde un 1,9 por ciento.

La rueda de negocios neoyorquina se dejaba llevar por los miedos a una recuperación más lenta de lo esperado, a falta de otras noticias de calado que hagan recuperar la confianza de los inversores y den sustento a nuevos máximos históricos.

El incremento de los contagios de coronavirus en el hemisferio norte volvió a traer a debate las preocupaciones por una desaceleración de la recuperación económica global

Según el estratega de Morgan Stanley Andrew Sheets, el mercado se encuentra en las etapas finales de una transición de mitad de ciclo, por lo que se podría presenciar unos meses de septiembre y octubre “accidentados”.

Además de los miedos por nuevos bloqueos para frenar la expansión de la COVID-19, el analista se refería a las políticas de la Reserva Federal de Estados Unidos, que ya ha adelantado su intención de comenzar a retirar los estímulos si la economía continúa por la senda adecuada.

(Fuente: Infobae)