El Sistema de Información de Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER) publicó un informe donde argumenta que las altas temperaturas actuales «promueven la continuidad de la sequía«. Además, detallan que «hace más de diez días los registros térmicos promedian valores superiores a los normales, sobre todo en las temperaturas máximas».
Estado de las reservas al 08 de marzo
Con el avance de la primera semana de marzo las novedades de lluvia han sido muy pocas. La importante perturbación que transitó por el norte del país cambiando del viernes para el sábado, logró decantar algunas tormentas hacia el noreste del territorio entrerriano, donde se produjeron algunos eventos que pueden considerarse significativos.
Sin embargo, esta situación no logró avanzar sobre el resto del territorio, donde los cielos cubiertos en forma dispersa fueron dejando algunas precipitaciones menores o en forma de llovizna.
El escenario resultante es el predominio de una oferta que queda lejos de una recuperación significativa y promueve la continuidad de la sequía, claro está, mucho más allá de la provincia de Entre Ríos.
Las altas temperaturas que se insinuaron en la transición de febrero para marzo, se han sostenido y en algunas jornadas se han intensificado.
Eventualmente se ha concretado alguna mezcla de masas de aire que ha hecho sentir algún alivio, por momentos con vientos del este o sudeste. Estas soluciones al agobio térmico siempre han sido parciales y temporarias.
Desde hace más de diez días los registros térmicos promedian valores superiores a los normales, sobre todo en las temperaturas máximas.
Algunas noches se dieron descensos más significativos en las temperaturas mínimas, sin llegar a ser una salida del contexto térmico con que estamos transitando esta última parte del verano.
Los pronósticos no muestran soluciones favorables para el corto plazo. Las altas temperaturas y la falta de precipitaciones no se bajan del escenario meteorológico dominante. Esto se daría posiblemente a lo largo de los próximos diez días.
Dentro de este período podrían ceder las temperaturas (no en el corto plazo), pero no se ven novedades positivas en cuanto a precipitaciones. Esto ya lleva a la última decena de días del mes como para encontrar las primeras lluvias generalizadas, lo cual condiciona totalmente el desempeño del mes de marzo.
Estado de las reservas al 08 de marzo
El mapa que representa la solución del balance hídrico cerrada la primera semana del mes de marzo, muestra retrocesos en las áreas donde se sostenían reservas algo más holgadas. Incluso zonas del noreste que recibieron hasta treinta milímetros, se mantienen dentro de la categoría más bajas de las reservas.
El persistente patrón seco no cede y va promoviendo una situación que pone mucha presión sobre la indispensable recuperación pluvial del otoño. En general, el mapa exime de mayores comentarios y si bien puede haber áreas muy reducidas que ostenten algún nivel de reserva algo mejor, en términos de extensión es irrelevante.
Lo que se ve para la provincia de Entre Ríos, es extensible a toda la zona núcleo central del país y por estas fechas, sólo una parte del sudeste de Buenos Aires escapa a la presión de este flagelo que ha recortado fuertemente la producción de toda la campaña 22/23.
La Niña
En cuanto a tendencias climáticas de mediano y largo plazo, en términos sencillos, debemos decir que el fenómeno La Niña se ha neutralizado. Esto es una buena noticia pero, como vemos, no necesariamente se traduce en forma inmediata en una normalización de las precipitaciones del sudeste de Sudamérica.
Los pronósticos instalan la neutralidad en forma muy firme para el semestre otoño invierno. Incluso comienza a establecerse una configuración que puede llevar a un potencial fenómeno El Niño para la próxima campaña.
Debido a la dinámica del sistema de alta presión y hasta que no se reconozca un funcionamiento menos inhibidor en la formación de nubosidad sobre la franja este, debemos decir que, independientemente del fenómeno La Niña, la recuperación de las precipitaciones presentará mucha incerteza.
Se entiende que ésta volatilidad ya solo dependerá de la escala regional y que la transición estacional, sobre todo el cambio marzo abril debe aportar mayor contraste térmico para inducir un mayor nivel de inestabilidad.
(Fuente: BolsaCer)

