El riesgo país de Argentina sube 16 unidades este lunes, a los 1.400 puntos básicos, en una rueda en la que la mayoría de las bolsas globales negocia en terreno negativo. El índice llegó a alcanzar un nivel máximo de 1.503 puntos el 30 de octubre luego de cambiar su estructura un mes antes, con el canje de deuda.
Las bajas generalizadas en los mercados del exterior inciden en la tendencia negativa de los activos argentinos. El panel S&P Merval resta 1,4 por ciento.

El indicador de JP Morgan mide el diferencial de tasa de los bonos del Tesoro de los EEUU con sus pares emergentes. El bono norteamericano a 10 años bajaba en precios y elevaba su rendimiento por encima del 1% anual, un máximo desde marzo del año pasado.
En ese marco los títulos de deuda argentinos emitidos con ley extranjera restaban un 1% en promedio, dada la renovada aversión al riesgo.
Los expertos de Balanz Capital apuntaron que “la venta volvió a aparecer recién en las últimas horas del viernes, con poco volumen, pero lo suficiente para que los bonos cierren el punta a punta semanal con bajas de entre 0,50 y 1 dólar en promedio”.

Entre las acciones argentinas que se operan en dólares en el exterior predominaban las bajas, que se profundizaban hasta un 5% para los YPF y Corporación América. En contraste, destacaban las ganancias por encima del 2% para Ternium y Mercado Libre.

El índice accionario líder S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires perdía un 1,4%, a 50.941 unidades, afectado por la debilidad de sus pares externos ante un aumento en la aversión al riesgo.
“Cuando de males quedamos tapados y sin horizonte a la vista, en lo peor de lo peor, la Bolsa es la única que se sale con la suya, comienza a recuperarse ante la incredulidad generalizada”, comentó Jorge Fedio, analista de Clave Bursátil.

“De corto plazo, las negociaciones con el FMI serán sin dudas el principal driver para el movimiento de la curva en dólares. Las conversaciones tomaron ritmo en diciembre, y se piensa podría -idealmente- llegar a una propuesta formal de los equipos técnicos y luego una votación -política- entre febrero y abril”, precisaron desde Portfolio Personal Inversiones.
“Incluso del acuerdo al que se llegue con el FMI se entiende deberían desprenderse otras señales relevantes para el comportamiento de los bonos, como son los lineamientos de la política fiscal y monetaria. Dos aspectos que hoy se sabe hay que reordenar, y que podrán además estar ligados a lo que suceda con el rebrote de los contagios. Mayores restricciones, volverán afectar los ingresos y requerirán la continuidad de las ayudas que se buscaban comenzar a retirar”, agregaron desde Portfolio Personal. (Fuente: Infobae)