Hay un repunte de la altura del río, pero la correntada dificulta la pesca. Pescaderías esperan que se asiente para poder contar con mercadería.

Afectados durante largos meses por el poco pique durante la histórica bajante que se registró en el río Paraná, los pescadores están expectantes con el repunte de su caudal en las últimas semanas. Las pescaderías advierten por la merma de mercadería.

Sin embargo, explicaron que deben esperar a que “el río se asiente” para que la actividad se normalice. Carlos López, pescador de Puerto Sánchez, comentó: “Se está sacando un poco más, algo de mandubé, patí, algún surubí, pero el río está más correntoso y trae mucha basura, y por eso se complica la pesca”.

En el mismo sentido, Analía, propietaria junto a su esposo de una pescadería del mismo barrio, aclaró que “si bien el río está un poco más crecido, el inconveniente ahora es que trae muchos camalotes y una gran cantidad de basura, y los muchachos que salen a pescar van perdiendo las piolas y demás elementos de pesca, y se hace difícil conseguir carnada. Hasta que el río no se estacione va a seguir complicado. Hasta hace unos días era difícil porque estaba muy bajo y había mucha palometa; ahora creció un poquito pero hay más complicaciones porque está más correntoso y hay más basura, ya que cuando llueve con fuerza arrastra árboles, residuos y un montón de cosas”.

Sobre la demanda, la mujer sostuvo que “la gente siempre busca pescado, pero busca más para freír o para asar, y es muy poco lo que hay”. Acto seguido, mencionó: “Ahora está saliendo algún surubí, y para freír de vez en cuando un moncholo o un patí”.

Con respecto a los precios, indicó que “han subido”, aunque prefirió no informar porcentajes, y aclaró: “Cada puesto tiene sus precios, según a quién le compra. Nosotros al kilo de surubí lo tenemos a 350 pesos, entero o el pedazo que quiera la gente, que nos pide una vez que está cortado que le hagamos filet o posta. El dorado entero con espinas sale 300 y despinado está a 350 el kilo”.

Analía recordó que faltan cinco días para el Miércoles de Ceniza, y refirió que por tradición mucha gente come pescado cada viernes, hasta celebrarse la Semana Santa, por lo que se espera un incremento de la demanda, aunque hay dudas si con el poco pique van a poder contar con mercadería suficiente en las próximas semanas y en esta religiosa tan particular, en la que suelen subir los precios ante una mayor demanda. Sin embargo, la vendedora aseveró: “Aunque haya más demanda, nosotros tratamos de mantener el precio”.

Mabel, vendedora en una pescadería del microcentro de Paraná, coincidió en que “se está consiguiendo muy poco pescado”, y manifestó: “Los pescadores dicen que para que haya más pescado tiene que asentarse el río, que está muy oscuro ahora y los peces no salen”.

Asimismo, sostuvo: “No se consigue nada. Traje ayer 80 kilos de sábalo y 30 de patí. Y prácticamente estamos comprando mercadería a los frigoríficos de Diamante y Victoria, y también en Hernandarias. Nos venden productos ya preparados”.

En cuanto a precios, señaló que al kilo de carne de pescado molida lo están comercializando a 200 pesos el kilo. “El filet de tararira, que ya viene cortado, está con un precio de costo alto, y lo tenemos que vender a 480 pesos al público”, explicó. (Fuente: Uno)