El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en octubre de 2025 una suba del 2,3% respecto de septiembre. De esta manera, el acumulado del año alcanzó 24,8% y la variación interanual se ubicó en 31,3%.
El dato de octubre muestra una aceleración leve respecto de septiembre, cuando la inflación había sido del 2,1%, y se mantiene dentro del rango de variación observado en los últimos meses. En términos interanuales, la suba continúa desacelerándose: en octubre de 2024 el incremento anual había superado el 166%, según el propio INDEC.

Aumentos por rubro
Según el informe, la división con mayor aumento mensual fue Transporte, con un incremento del 3,5%, impulsado por subas en combustibles y la adquisición de vehículos. Le siguió Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un alza del 2,8%, debido principalmente a actualizaciones en servicios básicos y alquileres.
En tanto, las divisiones que registraron menores incrementos fueron Equipamiento y mantenimiento del hogar y Recreación y cultura, ambas con 1,6%.
La incidencia más fuerte en el promedio nacional volvió a ser Alimentos y bebidas no alcohólicas, que subió 2,3%, aunque con comportamientos dispares según las regiones. En la Patagonia, en cambio, la mayor incidencia se observó en Vivienda y servicios básicos.
A nivel de categorías, los precios estacionales lideraron las subas del mes con un 2,8%, seguidos por los regulados (2,6%) y el IPC núcleo (2,2%). Entre los productos que más aumentaron en el Gran Buenos Aires se destacaron el limón (+60,8%), la cebolla (+22,4%), la banana (+13,3%) y el aceite de girasol (+6,7%).
En la comparación interanual, las divisiones que más subieron fueron Educación (59,5%), Vivienda y servicios (45,6%) y Restaurantes y hoteles (45,8%).

Pese a la leve aceleración, el dato de octubre consolida una tendencia de estabilidad en el ritmo inflacionario, con variaciones mensuales que se mantienen por debajo del 3% desde mayo. Analistas del sector destacan que esta evolución refleja cierta moderación en los precios regulados y en alimentos, aunque advierten sobre posibles presiones de cara al último tramo del año por factores estacionales y ajustes tarifarios pendientes.