El 1° de diciembre pasado, Bolsonaro publicó un Decreto por el cual el vecino país convirtió en permanente una cuota de importación libre de los aranceles extrazona el Mercosur para 750 mil toneladas anuales de trigo, que es más o menos el 15% de lo que debe importar para cubrir su consumos. Hasta el momento se requería una habilitación año a año para esos negocios.

Jair Bolsonaro, presidente de Brasil (REUTERS/Adriano Machado)

Según el decreto, que también fue firmado por los ministros de Economía, Paulo Guedes, y de Agricultura, Tereza Cristina Dias, el gobierno de Brasil dispuso que: “Queda restablecida la concesión arancelaria otorgada por la República Federativa de Brasil, en el marco del Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comerciales (GATT) por un contingente arancelario global mínimo de 750.000 toneladas por año con la tasa del Impuesto de Importación reducido a 0%, para los códigos 1001.19.00 y 1001.99.00 de la Nomenclatura Común del Mercosur”.

Según el decreto, que también fue firmado por los ministros de Economía, Paulo Guedes, y de Agricultura, Tereza Cristina Dias, el gobierno de Brasil dispuso que: “Queda restablecida la concesión arancelaria otorgada por la República Federativa de Brasil, en el marco del Acuerdo General de Aranceles Aduaneros y Comerciales (GATT) por un contingente arancelario global mínimo de 750.000 toneladas por año con la tasa del Impuesto de Importación reducido a 0%, para los códigos 1001.19.00 y 1001.99.00 de la Nomenclatura Común del Mercosur”.

En noviembre pasado, antes de la confirmación de la medida, el sector exportador de la Argentina elevó su reclamo a las autoridades de Cancillería y del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Mediante una nota, desde el Centro de Exportadores de Cereales, que preside Gustavo Idígoras, manifestaron su rechazo a la medida de Brasil y aseguraron que la misma no cumple con los acuerdos regionales vigentes.

Un reciente informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) destacó que para la presente campaña 2020/21 “se esperan exportaciones de trigo en grano por unas 10 millones de toneladas”, y por ello se apuesta a que gracias a la “revaluación” que ofrece el cereal se logre, sumado a las ventas externas que aportaría la harina de trigo, un ingreso de divisas de unos 2.819 millones de dólares.

El mayor valor para el trigo es el mayor desde 2012. Si se cumplen los pronósticos, el país conseguiría divisas por más de 2.800 millones de dólares por la venta del 60% del cereal producido en el ciclo 2020/21, que alcanzaría una cosecha de 16,7 millones de toneladas. La actual campaña del cereal estuvo muy afectada por la sequía y heladas. (Fuente: Infobae)