La Unidad de Información Financiera solicitó que se designe un interventor en la causa que investiga a una empresa fabricante de jugos por contaminación en arroyo Las Alpargatas, un afluente del Mandisoví y del río Uruguay.

El organismo que investiga el circuito ilegal de la economía se presentó como querellante en la causa que se le sigue a la compañía El Carmen Sociedad Anónima, fabricante del jugo “Citric”, por presunta contaminación de tierras y cursos de agua mediante efluentes en Chajarí, Departamento Federación.

Investigarán posible  lavado de activos  en la contaminación  de Citric Chajarí

Es que esta unidad considera que el accionar de la firma comercial, que posee una planta en el Parque Industrial de Chajarí, “podría tratarse de un caso de lavado de activos a partir de un delito ambiental”. Con ese procedimiento, obtendría ganancias “de manera ilícita, como resultado de su actividad formal”. La medida se dispuso “luego de cinco años de amparos, acusaciones y denuncias”, según informaron desde el organismo que investiga el lavado de activos.

Impacto ambiental

Producto del vertido tóxico de la conocida juguera, se habría extinguido toda forma de vida en las aguas de arroyo Las Alpargatas.

“La elevada mortandad de peces fue el primer indicio de contaminación, evidenciada por la proliferación de olores nauseabundos y la imposibilidad de continuar utilizando el recurso para el riego de plantaciones y la crianza de ganado”.

Así quedó planteado en la acción impulsada por Néstor Marsilli, cuya chacra familiar es atravesada de lado a lado por el arroyo.

Origen del caso

A raíz de la denuncia de un productor, presuntamente afectado en su propiedad por aguas muertas que dejaría la empresa con sus vertidos y que dañaría su ámbito familiar y de faenas rurales, se dio inicio a un expediente que tramita en Concepción del Uruguay.

Dos años más tarde, una intervención del Consejo Regulador de Uso de Fuentes de Agua (Corufa) incitó a la compañía a disminuir sus descargas tóxicas, pero la juguera nunca habría cumplido. Antes del accionar aparentemente desaprensivo por parte de El Carmen, en el curso de agua afectado “se podía pescar y nadar, ahora ni los animales pueden beber de allí”, manifestaba Masilli.

Es así que en mayo de 2019, denunció la contaminación ambiental ante el Juzgado Federal de Concepción del Uruguay, cuya Secretaría Penal Nº 2 tiene a cargo la causa.

Al momento de la querella inicial, la empresa había manifestado que contaba con un sistema “moderno y efectivo” para cuidar el ambiente y que había puesto en marcha nuevas obras en su planta, con la intención de disminuir los tóxicos y mejorar los procesos.

Sin embargo, la última denuncia acompañó pruebas que demostrarían de qué manera los desechos industriales que la fábrica vierte han derivado en altos índices de contaminación. (Fuente: El Día Online)