Las pequeñas y medianas empresas (pymes) tendrán una nueva alternativa para financiarse en el mercado de capitales desde el 1 de abril, cuando los bancos empiecen a ofrecer la operación y descuento en home banking de Facturas de Crédito Electrónicas (FCE).

Se trata de un instrumento que mueve unos $ 250.000 millones por mes y cuyo potencial es incluso mayor al de los cheques de pago diferido.

Aunque casi 140.000 pymes emiten FCE cada vez que prestan un servicio de más de $ 146.885 a una empresa grande, no todas saben que, una vez aceptadas, las facturas se transforman en un instrumento de crédito que puede descontarse de forma similar a la de un cheque.

Si bien la medida está vigente desde 2018, la falta de difusión y el desconocimiento de las empresas impidieron que la FCE alcance su potencial crediticio, por lo que se espera que con el apoyo del sistema financiero crezca su funcionamiento. (Fuente: Télam)