La cadena industrial cordobesa logró los máximos valores tanto en toneladas como en dólares. Tras dos cosechas con buena cantidad y calidad, este año también hay buenas perspectivas.

En un polo regional con epicentro en las ciudades de General Deheza y de General Cabrera, una veintena de empresas han posicionado al maní argentino en el podio del comercio mundial de este producto.

Y estos pergaminos no sólo gozaron de buena salud en 2020, año que quedará marcado en la historia por la pandemia de Covid-19, sino que se revalidaron con un plus: para la cadena manisera, fue el ciclo con mayor cifra de exportaciones de la historia.

Desde el sur de Córdoba, se exporta un contenedor de maní cada 20 minutos

Según las estadísticas por producto en la base de datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el maní, en sus diferentes preparaciones (como grano con cáscara o “blancheado”, como pellet o como aceite), totalizó el año pasado ventas al exterior de 840 mil toneladas, que generaron 1.070 millones de dólares.

Eso implica un crecimiento de 22 por ciento en volumen y de 27 por ciento en facturación: el mayor tonelaje de la historia después de 2016 (787 mil) y el mejor ingreso de dólares tras el máximo anterior de 2012 (1.034 millones de dólares).

Todavía no están los datos consolidados por complejos exportadores de 2020, pero, hasta junio del año pasado, el maní superaba por primera vez al vino como la economía regional que más dólares traía al país.

  • OFERTA Y DEMANDA

Hay varios factores que inciden: por un lado, una gran oferta exportable (casi todo el maní se va al exterior) debido a dos cosechas, la 2018/19 y la 2019/20, muy buenas tanto en cantidad como en calidad; y, por el otro, una demanda incesante que no se vio impactada en forma negativa por el nuevo coronavirus.

“La pandemia por suerte no nos afectó. No sólo que es un alimento, sino que además tiene cada vez más demanda, porque se considera una nuez saludable y encaja perfecto en las nuevas tendencias de los consumidores”, subrayó Ivana Cavigliasso, vicepresidenta de la Cámara Argentina del Maní (CAM) y gerenta de calidad e inocuidad de Prodeman.

VOLUMEN. Tras dos cosechas con buena cantidad y calidad, este año las perspectivas también son favorables. (Gentileza Cámara del Maní)

Al haber salido de los campos con buena calidad (sobre todo, bajo nivel de una micotoxina denominada “aflatoxina”), Cavigliasso señaló que las exportaciones se concentraron aún más en Europa, un mercado que paga mejores precios por la tonelada, ya que busca maní de la calidad que sólo ofrece Argentina en grandes volúmenes.

Para Luis Macario, director de Gastaldi Hnos., no hay que soslayar que la Unión Europea ayudó al ponerles un arancel a las compras de maní de Estados Unidos, lo que dejó “fuera de la cancha a los americanos, que además tuvieron una cosecha muy mala en cuanto a la calidad”.

Así, el año pasado, el precio promedio de exportación para las firmas argentinas estuvo en torno a los 1.800 dólares, contra un promedio histórico que ronda los 1.500 dólares.

“Hace 40 años que exportamos maní y todos los años se va todo lo que tenemos. La demanda está y es creciente. Porque si Europa baja el precio, se puede mandar a China, que demanda menos calidad, para convertirlo en aceite. Y, si no, a muchísimos otros países”, agregó Elvio Cerutti, jefe del departamento maní de la cooperativa Cotagro.

Esta empresa es un ejemplo: en su ejercicio 2020, batió su propio récord de envíos de maní al totalizar 48.200 toneladas.

  • BUENAS PERSPECTIVAS

Con apenas 45 días transcurridos de 2021, todavía es muy temprano para hacer proyecciones certeras. Pero los primeros análisis que hacen los industriales del sector son optimistas.

De acuerdo con las estadísticas que releva la Cámara del Maní entre sus asociados, la siembra 2020/21 se ubicó en 385.592 hectáreas, 10 por ciento por encima del ciclo anterior.

Y si bien la campaña había comenzado con un signo de interrogación por la sequía, las fuertes lluvias de fines de enero fueron un viento de cola para el cultivo.

  • EL MANÍ SUMA HECTÁREAS Y EXPANDE SU FRONTERA PRODUCTIVA

“En términos generales, los lotes están buenos. Se implantaron en la ventana de siembra óptima y las lluvias fueron oportunas. Igual, el maní es traicionero: si en la época de cosecha hay temporales o heladas, un buen proyecto de cosecha termina siendo malo. Pero si nos enfocamos en el presente, estamos para tener rendimientos al menos normales”, explicó Macario.

Del mismo modo, Cavigliasso sostuvo que “hasta que el maní esté en la celda de las plantas, no hay que contarlo”, pero que “pinta lindo” y está claro que la demanda es cada vez mayor y que Argentina, desde Córdoba, puede seguir apuntalando el crecimiento del comercio exterior.

Sin embargo, manifestó que es imposible sin políticas favorables. Por ejemplo, desde la cámara están reclamando que el Gobierno incluya al maní como una economía regional y sea beneficiado por una reducción de retenciones, como ocurrió con otras cadenas a fines de 2020.

“Demanda hay, necesitamos apoyo para poder crecer, porque, como estamos ahora, tenemos un límite para expandir la siembra”, resumió Cavigliasso. (Fuente: La Voz del Interior)2