El transporte encabezó las alzas. El aumento de impuestos, tasas y tarifas locales impactó en el primer bimestre. Faltan los servicios nacionales.

El Indice de Precios al Consumidor de Santa Fe registró en febrero un aumento mensual de 3,7%, según publicó ayer el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec). La cifra marca una importante desaceleración respecto del 4,8% de enero, aunque se mantiene en niveles altos si el objetivo es alcanzar la pauta inflacionaria del 29% anual propuesta por el gobierno nacional.

Como ocurrió en enero, el rubro transporte y comunicaciones encabezó las alzas, con un 5,8%. Pero a diferencia de aquel entonces, cuando impactó el cuestionado aumento de los servicios de telefonía e Internet, en febrero pegó de lleno el aumento del transporte público de pasajeros decidido a nivel municipal el mes anterior. Este segmento mostró un alza del 12% mensual. También impactó la nueva suba de los combustibles, del 9,1%.

  • LOS AUMENTOS “REGULADOS”

Como fue señalado en este diario el mes pasado, los gobiernos locales se anticiparon al nacional en el aumento de los llamados precios regulados, que incluyen impuestos, tasas y tarifas. En el primer bimestre del año arrancaron con incrementos del impuesto inmobiliario, patente, Tasa General de Inmuebles, provisión de agua y transporte urbano, entre otros.

A nivel nacional, ahora, se están discutiendo en audiencias públicas los incrementos de gas y electricidad. En este último caso, será una referencia para los pasos a seguir por la distribuidora eléctrica provincial.

Si bien el precio de los alimentos es el que más incide a la hora de determinar el índice general de la inflación, lo cierto es que las tasas de aumento son encabezadas en el primer bimestre del año por precios que dependen de la decisión estatal y de empresas privadas que explotan servicios públicos regulados por el carácter oligopólico de sus prestaciones.

En el caso santafesino, el rubro de alimentos y bebidas se ubicó segundo en el ranking de aumentos de febrero, con un 3,9%. Aunque el número es alto, presentó una desaceleración importante desde enero, cuando había subido 5,1%.

  • LOS ALIMENTOS

Dentro de este segmento, frutas y verduras registraron las alzas más marcadas. El tomate redondo subió en febrero 37,2%, naranja 32% y lechuga 20,5%. Otro de los productos con mayores incrementos fue el aceite de girasol con un aumento del precio de 14,4%.

En cambio, la carne desaceleró los aumentos de precios hasta el 3,2%. Los precios de las comidas listas para llevar presentaron una importante suba del 4,5%.

El tercer rubro en importancia en materia de incrementos fue el de atención médica y gastos para la salud, con un 3,5%.

Luego siguieron incrementos en indumentaria (3,2%), esparcimiento (2,5%), equipamiento y mantenimiento para el hogar (2,3%), vivienda y servicios básicos (2%) y educación (1,6%).

  • ACUMULADOS

En doce meses, la variación de precios a febrero fue del 41,9%. En el primer bimestre de 2021, el alza acumulada fue de 8,7%.

Con el 3,7% de febrero, la inflación volvió a los niveles del mes de octubre, cuando los precios comenzaron a moverse luego de la etapa más dura de la cuarentena. De hecho, es la tasa mensual que dominó en el último trimestre del año pasado, hasta que en enero pegó el gran salto a casi el 5%.

Estas cifras contrastan con los guarismos del primer tramo del año pasado, que se movieron por debajo del 3%.

El presupuesto nacional contempla una pauta de 29% para 2021. Los números del primer bimestre del año no ayudan a pensar que se cumplirá. De todos modos, el ministro de Economía, Martín Guzmán, señaló la leve desaceleración que se registró entre enero y febrero y aseguró que, cuando finalice el primer trimestre del año podrían volver las tasas inflacionarias del orden del 2%.

A nivel país, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó una inflación de 3,6% en febrero, cuatro décima de punto porcentual respecto de enero. (Fuente: La Capital)