Por Juan A. Bracco

18 de Marzo (Valor Local) – El cierre energético y gasífero del norte entrerriana iba a ser la obra emblemática de la gestión de Gustavo Bordet como gobernador. Sin embargo, diversas trabas burocráticas de los inversores chinos dilataron su realización al punto tal su concreción depende ahora de una gestión en Beijing del presidente Alberto Fernández.

El proyecto Cierre Norte contempla:

  • una línea de transmisión eléctrica de 132kw con 150km de línea.
  • tres estaciones transformadoras.
  • 200 km de fibra óptica.
  • la interconexión de los dos gasoductos troncales que tiene la provincia a través de una extensión aproximada de 50 kilómetros.

El optimismo de Bordet con la iniciativa fue decayendo con el paso de los años.

En su discurso ante la Asamblea legislativa de 2018 afirmó: “Hemos dado cumplimiento a un viejo programa que se inició hace más de 30 años en nuestra provincia y que no se había podido ejecutar, y es el cierre norte energético entrerriano. Hoy es una realidad”.

Un año después, ante el mismo auditorio, expresó: “Cumplimos con una obra largamente prometida, por más de tres décadas. Y me estoy refiriendo al Cierre Norte Energético. Hemos conseguido financiamiento internacional, estamos en proceso de evaluación y vamos a realizar una gran obra”.

En 2020 la Asamblea había cambiado su composición. El público se había renovado, como reza el apotegma la señora de los almuerzos. “La energía es uno de los pilares de desarrollo de nuestra provincia. Por eso avanzamos en la concreción de inversiones estratégicas en materia de infraestructura energética. Una de ellas es el Cierre Norte Energético Entrerriano, que esperamos poder iniciar la obra durante el presente año (sic), a la que también se sumará el cierre en conectividad y el cierre en materia de gas”.

Un mes después, el Covid – 19 era declarado pandemia y el mundo cambió por completo.

Este 2021 apenas le dedicó unas líneas al desarrollo eléctrico: “En energía eléctrica avanzamos en inversiones estratégicas. Una de ellas es el Cierre Norte Energético, y ya estamos trabajando sobre la línea de 33 que interconecta Conquistadores con Feliciano”. No hubo mención a la obra de gas. Es que, como detalle, faltaba aún el visto bueno del ente regulador del gas (Enargas) para la interconexión de los gasoductos.

Desde el principio

El acuerdo tuvo su puntapié inicial cuando la China National Technical Import and Export Corporation (CNTIC) -Yutong presentó una iniciativa privada al Gobierno de Entre Ríos para realizar la obra llave en mano. Este esquema contempla tanto la realización como su financiamiento. El dinero lo pondría el Banco de Exportación e Importación de China (Eximbank).

CNTIC es un gigante que desarrolla obras en todo el mundo. Actúa como punta de lanza para posicionar a China como actor estratégico en el reordenamiento de las relaciones de poder globales. En este proyecto en concreto, actúa en sociedad con Yutong SA, firma creada en 2016 por Nicolás y Luciano Maccarone y dirigida por un asiático, Wen Du, y Ricardo Javier Sagretti, un operador de los intereses de Beijing en la Argentina.

El gobernador Gustavo Bordet declaró de interés el proyecto y puso en marcha una licitación internacional que se cerró con CNTIC-Yutong como único oferente. Esto se dio luego de que el mandatario entrerriano volviera de la misión comercial de octubre de 2018 a Beijing. Allí aprovechó para firmar acuerdos marco de cooperación con Tang Yi, presidente de la empresa china.

Para agilizar el trámite, Bordet definió que el proceso de licitación y adjudicación a CNTIC-Yutong no lo realice el Estado entrerriano sino la empresa estatal Enersa. Esto generó cortocircuitos administrativos internos. Y hasta una demanda penal de la oposición, que finalmente fue archivada.

Operativo desgaste

Si bien la operación se hizo en función de un pliego de condiciones específicamente detallado, los representantes de las empresas chinas pusieron el proyecto en minuciosa revisión una vez que resultaron adjudicados.

Estas discusiones llevaron hasta el extremo la paciencia de los funcionarios entrerrianos que terminaron fulminados. La representación china, integrada por jóvenes de unos 25 años, fue exigente hasta lo absurdo. Llegaron a reclamar la geolocalización precisa, con datos de coordenadas, de los baños químicos que utilizarán los obreros. Este debate llevó dos horas de reloj.

Recién entonces se firmó el contrato por las obras. Pero faltaba rediscutir la financiación. Aunque la oferta de CNTIC-Yutong llegó con el aval del banco que aseguraba el financiamiento, los funcionarios chinos del Eximbank utilizaron la misma técnica de saturación y debatieron con la representación provincial punto por punto el contrato financiero.

Cuando todo estuvo acordado, en el Gobierno entrerriano pensaron que podían rubricar el contrato de financiamiento. Pero la misión oriental planteó que el último paso debía darse en China, con una visita del Gobernador como gesto, como muestra de interés. Esto fue en noviembre de 2019. Bordet debía viajar dos meses después, pero se desencadenó la pandemia de Covid-19 y el proceso quedó stand – by durante todo 2020. A pesar de todo las comunicaciones siguieron abiertas.

Ahora, las obras del cierre norte están dentro de la carpeta que llevará el presidente Fernández a sus encuentros con el premier chino Xi Jinping en mayo próximo durante la visita oficial que realizará.

Una vez que se esté todo listo, la empresa china se instalará en el norte de Entre Ríos al menos durante tres años. En un principio, el proyecto tenía un costo de 100 millones de dólares pero finalmente se licitó por una cifra levemente superior. Solo un 60% de la mano de obra deberá ser local. El resto podrá ser traído desde el extranjero. (Valor Local)