La soja registró una nueva suba que la ubicó en USD 425,23 por tonelada, el valor más alto en casi un año y medio. En efecto, el grano cerró con un alza diaria de 2,93% o 12,13 dólares y se posicionó en los mismos niveles a los que había llegado a mediados de 2024.
El impulso se atribuye a declaraciones del expresidente estadounidense Donald Trump sobre posibles compras de China a Estados Unidos, aunque el mercado sigue atento a la abundante oferta global y la posición de las autoridades chinas. No obstante, analistas advierten sobre los desafíos para la cotización en un contexto internacional marcado por la estabilidad de precios proyectada para los próximos años y una demanda que permanece sostenida, mientras crecen los riesgos de un excedente de oferta.
Desde la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) expresaron que la oleaginosa experimentó “explosivas subas, finalizando 4% por encima del precio de ajuste del viernes y constituye un máximo desde junio de 2024″. “El hecho que explica la vertiginosa escalada son las declaraciones de Trump asegurando que China anotará compras de cargamentos estadounidenses”, explicaron.
Por otra parte, la entidad rosarina sostuvo que el gigante asiático dispone de grandes stocks de oferta de poroto ya que se encuentra bien abastecido por las fuertes importaciones desde Brasil.
Así mismo, el Banco Mundial estimó que en 2025 el índice de precios de los alimentos, que abarca cereales, harinas, aceites y otros rubros, bajará un 6%. Posteriormente, previó que los valores se mantendrán estables y no habrá cambios de importancia en 2026 y 2027.
En el caso de la soja, se proyecta una disminución de precios del 12% en 2025 y leves subas de 1% en 2026 y 2% en 2027. Este comportamiento se asocia a la previsión de una baja de aproximadamente 1% en la superficie sembrada para la campaña 2025/26, aun en un escenario de consumo global que marcaría un récord.
En el mercado de aceites vegetales, el pronóstico es mayormente de alzas. El aceite de soja aparece con una suba estimada de 13% para 2025 y de 1,5% en 2026, empujada por una demanda que superaría la oferta proyectada para la campaña 2025/26.
El aceite de palma, en tanto, muestra posibilidades de incrementos del 6% para 2025 y del 3% para 2026, más una mejora adicional de menor magnitud en 2027.
Esta tendencia estaría influida por una menor aceleración en el crecimiento de la oferta —por debajo del promedio 2015-2024— y una demanda sostenida, ya que sigue siendo competitivo frente a otros aceites. La excepción sería el aceite de soja en 2027, cuando una mayor producción de aceite de girasol disminuiría la presión para su reemplazo.
En relación a la harina de soja, las proyecciones apuntan a una caída del 21% en 2025 y una baja adicional de 4% en 2026, en gran parte por la suba en la producción de aceite de soja. En 2027 se espera una mejora leve, en el orden del 2%.
“La coyuntura actual encuentra al principal producto de exportación del país con valores FOB relativamente bajos y llegando a operar a precios mínimos de más de 15 años durante parte de la campaña actual 2024/25″, destacó la BCR. (Fuente: Infobae)