Según el Índice de Condiciones Externas (ICE), elaborado por la entidad bonaerense, las condiciones internacionales comenzaron a mejorar en mayo pasado y se posicionaron “en la zona expansiva, que da cuenta de un contexto internacional favorable para el país desde septiembre”.

El frente económico externo mejoró en noviembre por quinto mes consecutivo, gracias a la mejora en los términos del intercambio (por la suba de precios de los principales productos de exportación del país, que prosiguió en diciembre), la reactivación de la industria de Brasil y la incipiente recuperación del comercio global, destacó la gerencia de Estudios Económicos del Banco de la Provincia de Buenos Aires.

El indicador de largo plazo se ubicó en 6,5 puntos en noviembre y mostró un incremento de 3,5 puntos desde los valores mínimos de mayo pasado.

El avance “obedece principalmente al aumento de los términos del intercambio, mientras que la mejora del indicador de corto plazo, hasta 7,6 puntos desde el piso de cero en mayo, es explicada por dicho efecto y por el crecimiento de la industria de Brasil”.

Adicionalmente, alertó, “el precio del petróleo se ha recuperado con fuerza y, si se mantiene esta tendencia, la relación de los precios externos de Argentina se vería afectada negativamente”.

En lo que se refiere a la liquidez global, el análisis bonaerense observa una mejora significativa en los últimos meses “a partir del sesgo expansionista de los principales bancos centrales”, lo cual se ve reflejado en que las tasas de la FED (Reserva Federal de EE.UU.) se mantienen negativas en términos reales en 1,1% anual.

Agregó que “si bien los principales socios comerciales de la Argentina, con excepción de China, continúan afectados fuertemente por la pandemia, las mejoras observadas hasta el momento podrían consolidarse, dado el reciente optimismo suscitado por el inicio de la vacunación” contra la Covid-19. (Fuente: Télam)