Las turbulencias globales y ciertas tensiones internas empujaron este martes al riesgo país de Argentina a un nivel por encima de los 500 puntos básicos, un máximo desde el 21 de mayo, lo que repercute negativamente sobre las expectativas de los agentes del mercado.
Los bonos soberanos argentinos emitidos en dólares -Bonares y Globales- descontaban un 1,5% en promedio tras el feriado nacional del lunes, cuando los mercados internacionales estuvieron flojos por la proyección de una eventual alza en las tasas de interés por parte de la Fed (Reserva Federal de los EEUU) en septiembre.
- ¿POR QUÉ SUBE EL RIESGO PAÍS?
El riesgo país es un indicador de JP Morgan que mide el diferencial de las tasas de retorno de los bonos del Tesoro de los EEUU respecto de similares emisiones emergentes. Como las tasas evolucionan en sentido contrario a los precios, cuando la cotización de los títulos públicos cae, se amplían los rendimientos y esto puede incidir en un alza del riesgo país.
Cuando aumentan los rendimientos significa que los inversores exigen una mayor ganancia potencial por prestarle fondos a los gobiernos. Por lo tanto, es también una señal de mayor desconfianza o cautela del mercado financiero.
Los motivos principales de esta suba incluyen:
-Incertidumbre política anticipada: los inversores empiezan a incorporar en sus análisis el escenario político futuro. Con una caída en la confianza en el gobierno de Javier Milei, encuestas que reflejan un descenso en la popularidad del oficialismo y los temores financieros que despiertan las elecciones presidenciales de octubre de 2027. Las dudas del mercado presionan a la caída de los bonos -los títulos hard dollar ceden 4% en promedio en agosto- , pues hay que recordar que los Bonares y Globales tienen vencimiento a partir de 2029, ya en la siguiente administración.
-Caída de los bonos soberanos de EEUU: al bajar la cotización de los títulos públicos en Wall Street, se amplía la brecha (o spread) de rendimiento frente a los bonos libres de riesgo de Estados Unidos. Este martes, suben los precios de los papeles de deuda norteamericanos -con la consiguiente baja en las tasas de retorno- lo que amplifica el alza del riesgo país argentino, al decrecer la base de comparación.
-Dudas sobre la economía real: las señales de estancamiento económico, la inflación interanual más alta en un año (33,8% en julio) y escasas reservas, entre otros indicadores, generan cautela sobre la capacidad de pago a mediano plazo. Un dólar “pisado” de bajo de los 1.500 pesos -a través de intervenciones indirectas en los mercados de futuro y de bonos dollar linked-, hace temer que la compra de reservas del Gobierno no sea una garantía para la deusa sino para el tipo de cambio y, por último, una desaceleración en el ritmo de compras de divisas a manos del BCRA también se suma a las dudas.
-Contexto internacional adverso: los movimientos globales, como el aumento de las tasas de interés de largo plazo en los mercados internacionales o una mayor aversión al riesgo que se refleja en malos números de los índices de Wall Street, también presionan a la baja a los activos emergentes como los de Argentina. En buena medida, la escalada del riesgo país argentino este mes se debió a la suba de las tasas de los bonos del Tesoro norteamericano, que alcanzaron su punto más alto desde 2007. Con un Treasury a 30 años que rinde más de 5% anual en dólares, la demanda por bonos más riesgosos -como los argentinos- se debilita.
Durante este martes, el Tesoro llevó adelante un nuevo canje de papeles dollar linked, donde busca despejar parte de los 4.439 millones de dólares nominales de la letra con vencimiento el 31 de agosto. Las opciones son otros dos títulos ligados al dólar con vencimientos en septiembre y octubre venidero. (Fuente: Infobae)
