Un informe del Centro de Estudios del Consejo Empresario de Entre Ríos (CEER) sobre la ejecución presupuestaria provincial al cierre de 2025 muestra un escenario fiscal con señales mixtas: mientras el resultado primario logró mantenerse en terreno positivo, el peso de los intereses de la deuda y el déficit previsional profundizan el rojo financiero.
De acuerdo al análisis, la provincia registró en diciembre de 2025 un superávit primario de $6,5 mil millones. Sin embargo, al incorporar el pago de intereses de deuda —que ascendieron a $136,7 mil millones— el resultado financiero se tornó negativo en $130,2 mil millones.
En términos reales, los recursos totales crecieron un 7% interanual, mientras que el gasto primario avanzó un 8%, ambos por encima de la inflación acumulada del período (31,5%). Este desfasaje explica parte de la fragilidad del equilibrio fiscal.
Ingresos: mejora en la recaudación provincial, estancamiento de la coparticipación
El informe destaca una dinámica dispar en los recursos. Por un lado, los ingresos tributarios nacionales —principalmente coparticipación— se mantuvieron estables en términos reales. Por otro, los tributos provinciales mostraron un crecimiento del 12% real, impulsados por impuestos patrimoniales y automotores.
Dentro de la estructura tributaria provincial, Ingresos Brutos continúa siendo el principal sostén, representando el 70% de la recaudación. No obstante, su crecimiento fue moderado (1% real), con comportamientos heterogéneos entre el tramo directo (caída del 6%) y el convenio multilateral (suba del 8%).
En tanto, las transferencias corrientes desde Nación mostraron una fuerte recuperación (132% real), aunque con baja incidencia en el total de ingresos (3%). El repunte responde, en parte, a una base de comparación muy baja en 2024 y a la regularización de deudas y compensaciones.
Gasto: presión estructural y recuperación de la inversión
El gasto público provincial creció un 8% real en 2025. La mayor parte corresponde a erogaciones corrientes (97% del total), donde predominan rubros de alta rigidez como personal (42% del gasto total) y seguridad social (23%).
Estos componentes registraron aumentos reales del 5% y 10%, respectivamente, mientras que las transferencias a municipios crecieron apenas un 1% en términos reales.
En contraste, el gasto de capital evidenció una fuerte recuperación: aumentó un 76% real, principalmente por la reactivación de la obra pública tras el ajuste del año previo. Aun así, su peso sigue siendo bajo, con apenas el 3% del gasto total.
Seguridad social: un déficit que se profundiza
Uno de los puntos críticos señalados por el CEER es el sistema previsional provincial. En 2025, los ingresos de la seguridad social crecieron un 12% real, pero los gastos lo hicieron en un 10%, manteniendo un desbalance significativo.
El resultado fue un déficit de $239 mil millones, equivalente al 4,4% del gasto total provincial, consolidándose como una de las principales fuentes de presión sobre las cuentas públicas.
Deuda: leve suba real y menor exposición en dólares
El stock de deuda pública provincial alcanzó los $1,01 billones hacia diciembre de 2025, lo que representa el 17% de los recursos totales. En términos reales, el incremento fue leve (2%), en línea con la inflación.
Un dato relevante es la reducción del peso de la deuda en moneda extranjera, que pasó del 82% en 2024 al 71% en 2025, lo que implica una menor exposición cambiaria.
Un equilibrio frágil
El informe del CEER concluye que, si bien la provincia logró sostener un superávit primario, el resultado financiero sigue condicionado por el peso de los intereses de deuda y el déficit estructural de la seguridad social.
En un contexto de crecimiento moderado de los ingresos y rigidez del gasto, el margen fiscal aparece acotado, lo que plantea desafíos para sostener el equilibrio sin afectar áreas sensibles o frenar la inversión pública.