Sabido es que el precio de los fertilizantes nitrogenados restó competitividad al trigo argentino en un momento que se podía dar una estampida de siembras fruto del conflicto bélico en Europa. Sin embargo, se generó una demanda por cultivos alternativos como colza, carinta y lino. Así las cosas, desde la Bolsa de Cereales informan que el área triguera para la campaña entrerriana 2022/23 rondará las 518.000 hectáreas, superficie similar al ciclo pasado.

En contraposición, colza y carinata estarán por encima de lo logrado el año pasado, cuando ocuparon 9.550 hectáreas y 2.000, respectivamente. La siembra de colza en Entre Ríos se encuentra cercana a su finalización, mientras que la de carinata el avance es inferior al 50%.

“En el trascurso de los últimos días, se ha dado inicio a una nueva campaña de trigo, cuya ventana de siembra se ubica desde mediados de mayo a mediados de julio. Al respecto, hay que destacar que el avance en las labores estuvo en cierta manera limitada por la falta de humedad en la cama de siembra”, destacan en el reporte semanal de la entidad cerealista.

A su vez, en los últimos días hubo una disminución del precio de la urea y un incremento en el valor del trigo, lo cual lo posiciona con mayor competitividad al reducir el rendimiento de indiferencia.

(Fuente: Campoenacción)