En una nueva inspección del Consejo Regulador del Uso de Fuentes de Agua provincial (Corufa), se detectaron construcciones para riego de plantaciones de arroz sin autorización. Los últimos endicamientos ilegales se constataron sobre una zona de humedales cerca de la desembocadura del río Guaiquiraró, sobre arroyo Curupí, al norte de La Paz. “Necesitamos que los productores declaren sus obras”, para evitar daños al ambiente y los vecinos, la coordinadora del ente de aplicación de la Ley de Aguas.

Esta vez la comitiva gubernamental se dirigió a localidad de Paso Telégrafo y desde allí a campo traviesa se dirigieron hacia el Oeste, hacia arroyo Curupí, un pequeño brazo del río Guaiquiraró ubicado a unos 5 kilómetros del mencionado poblado que se encuentra casi en el límite con la provincia de Corrientes. La travesía se realizó por tierra justamente porque el acceso por agua se ve imposibilitado porque la baja cota del agua o directamente porque en algunos tramos el curso de agua se secó.

De acuerdo lo que trascendió, el primer el terraplén sobre arroyo Curupí se extiende unos 60 metros y su altura se estima en el orden de los 3 metros. El campo en ese sitio lo estaría explotando para la agricultura la firma Molino Arrocero Río Guayquiraro SA, que produce Arroz Tío Carlos. Justamente para extraer agua para el riego, se realizan estas construcciones alteran el terreno y que deben realizarse con el cuidado de caso.

La coordinadora del Corufa, Daniela García, explicó que en la zona se han detectado dos tipos de obras. Una las que corresponden al traslado de las bombas extractoras, que debido a la bajante pronunciada debieron ser reubicadas con nuevas canalizaciones, y por otro lado en las que se observó “moviendo suelos en zonas secas pero que anteriormente eran lagunas, bañados, riachos, lo que llamamos humedales”. En el primero de los casos el Consejo apunta a que sean construcciones temporales hasta que los ríos recuperen su caudal o que el arroz no necesite riego, tras lo cual deberán ser desmanteladas. En el segundo caso, son murallas no permitidas y se apunta a su demolición.

“Por ser la autoridad de aplicación de la Ley de Aguas, el Corufa necesita que los productores declaren sus obras. Algunas no se cobran y en otras una vez, pero los montos son bajísmos. Pero es para tener una análisis de las obras desde el punto de vista hídrico, que lo realiza la Dirección de Hidráulica; también se analiza el proyecto productivo para lo cual el agua se lleva y nada más. No es sancionatorio o para ir hacerles multa. Actuamos ante denuncias y muchas veces porque los productores nos piden autorización y vamos a ver si es posible autorizar o no”, detalló García.

La responsable de Corufa reconoció que “en La Paz hacía mucho tiempo que no había presencia del Corufa. Entonces los productores de arroz históricos obviamente han avanzado y muchas veces han daños al ecosistema de humedales o han causado daño a vecinos también”. (Fuente: Campo en Acción)