El sistema universitario fue el que más rápido reaccionó dentro del ámbito educativo ante la imposibilidad de la presencialidad, debido a desarrollos propios incipientes de virtualidad, y una menor complejidad a la hora de acordar los encuentros virtuales y programar estudios y tareas individuales. En ese contexto, no resulta extraño entonces que frente a esa realidad y un panorama no muy alentador acerca de un eventual retorno a las aulas, se ha demorado la decisión de contratos de alquileres para estudiantes . La demanda de los universitarios representa entre un 10% y un 20% del mercado inmobiliario de alquileres en Paraná aproximadamente.

El operador inmobiliario José María Armándola confirmó que “hasta el momento, no se sintió presión fuerte de la demanda para estudiantes”. Habitualmente, en diciembre se realizan las consultas y la mayoría de estas operaciones, y ya en enero los universitarios ya cuentan con su departamento, para evitar inconvenientes de no conseguir más cerca de la fecha de cada inicio de ciclo académico superior, que puede ser en febrero o en marzo.

“Puede ser por una cuestión económica, porque con contratar en febrero, uno puede ahorrar un mes. Pero tampoco se sabe si se inician las clases, o cómo”, planteó.

De todos modos, estimó que la pandemia del Covid-19 cambia el mercado locativo, al considerar que “no habrá marcha atrás” en los avances dados por las unidades académicas de nivel superior, quienes crearon estructuras para la adaptación a la distancia o semipresencial. “Indudablemente, esto marca una nueva costumbre”, opinó Armándola.

De todos modos, en general, el mercado inmobiliario ha tenido un incremento en los alquileres, entre un 40% y 50% anual. “Estuvieron por debajo de la inflación, ya que si bien oficialmente se dijo un 35%, hubo cosas que subieron hasta un 100%”, acotó el por su parte el vicepresidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Entre Ríos. (Fuente: Uno Entre Ríos)