La industria manufacturera enfrenta un escenario de estancamiento

La última Encuesta de Tendencia de Negocios de la industria manufacturera publicada por el INDEC muestra un escenario de cautela entre los empresarios para el período abril-junio de 2026, con expectativas mayormente estancadas y un nivel de confianza aún en terreno negativo.

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Según el informe, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) se ubicó en -18,3%, reflejando una percepción pesimista en el sector. Este indicador sintetiza las expectativas de producción, la situación de pedidos y el nivel de stocks, y se mantiene en valores negativos desde comienzos de año.

En cuanto a la producción, el 64,8% de las empresas anticipa que no habrá cambios en los próximos tres meses, mientras que un 20,1% espera una caída y solo el 15,1% proyecta un aumento. El balance arroja un resultado negativo de -5%, lo que evidencia una leve inclinación hacia la retracción.

La debilidad de la demanda aparece como uno de los principales condicionantes. Más de la mitad de las firmas (50,9%) considera que su cartera de pedidos está por debajo de lo normal, lo que arroja un balance negativo de -48%. Además, el 52,5% de los encuestados identifica a la insuficiencia de la demanda interna como el principal límite para aumentar la producción.

En la evaluación de la situación actual, predomina una visión moderada pero con sesgo negativo: el 62,5% califica su situación como “normal”, aunque un 31,3% la considera “mala” y apenas un 6,2% la define como “buena”, lo que se traduce en un balance de -25,1%.

Las condiciones financieras tampoco muestran señales de mejora significativa. Un 25,5% de las empresas reporta una situación financiera “mala”, frente a un 10,7% que la considera “buena”. A su vez, el acceso al crédito continúa siendo un obstáculo: el 35% lo percibe como difícil, con un balance negativo de -28,8%.

De cara al segundo trimestre, las expectativas sobre la demanda interna también se mantienen débiles: el 24,3% de las empresas prevé una caída en los pedidos, mientras que solo el 17,5% espera una mejora. En contraste, las exportaciones presentan una leve señal positiva, con un balance de 2,8%, aunque con predominio de respuestas que indican estabilidad.

En el plano laboral, el panorama es contractivo: el 17,3% de las empresas anticipa una reducción del personal y apenas el 3,7% prevé aumentarlo, lo que arroja un balance de -13,5%. Algo similar ocurre con las horas trabajadas, que también muestran una tendencia a la baja.

Pese a este contexto, las expectativas generales sobre la situación del negocio muestran cierta estabilidad: el 72,5% de los empresarios cree que su situación se mantendrá sin cambios en los próximos meses, mientras que las opiniones positivas y negativas prácticamente se equilibran.

En síntesis, la industria manufacturera enfrenta un escenario de estancamiento, con baja demanda interna, dificultades financieras y expectativas moderadas. Aunque no se observa un deterioro abrupto, los indicadores reflejan un clima de cautela que limita la recuperación en el corto plazo.

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