Los 31 países de la región e integrantes del IICA consensuaron un documento de 16 puntos para comunicar la posición conjunta en la pre-cumbre que se llevará a cabo en Roma a finales de julio.

Los países de América Latina, del Norte y el Caribe e integrantes del Instituto Interamercicano de Cooperación para la Agricultura (IICA) lograron alcanzar un consenso y llevarán una posición unificada plasmada en un documento con 16 “mensajes” a la Pre-Cumbre sobre Sistemas Alimentarios organizada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) entre el 26 y 28 de julio en Roma.

Según entienden los 31 países integrantes del organismo americano, los temas que se debatirán en las próximas semanas en la capital italiana y que sentarán las bases a tratarse en la cumbre que se llevará a cabo este año, apuntarán a discutir los actuales sistemas de producción y acceso a los alimentos, los cuales son considerados como “frágiles y desiguales” y cuyas fallas quedaron evidenciadas en la pandemia, según el video institucional de la ONU llamando a participar del encuentro y es allí donde desde el IICA entienden que la opinión de la región debe quedar clara, sobre todo teniendo en cuenta que es el principal proveedor mundial de alimentos.

A partir de esto, los integrantes del organismo realizaron cuatro reuniones regionales, tres hemisféricas con la participación de la FAO y más encuentros “para estimular convergencias” y “tratar dentro de la heterogeneidad de las producciones agrícolas de los países qué es lo que nos une, qué tenemos en común y para eso fuimos elaborando documentos técnicos, un documento marco y 16 mensajes que sintetizan el espíritu de la agricultura de nuestras Américas, que fueron aprobados el 28 de junio y que vamos a llevar a la cumbre”, sostuvo Manuel Otero, director general del IICA.

“Una de cada tres toneladas que se exportan de alimentos en el mundo es de nuestro continente. Somos la región exportadora neta más importante del mundo y somos un gran generador de empleo: el 14% de los trabajadores vienen de la agricultura. Con esa fuerza y convicción y con la certeza de que estamos haciendo las cosas bien, tenemos que defender a nuestros sistemas agroalimentarios”, remarcó Otero en una conferencia de prensa realizada de manera virtual.

Según indicó el directivo, el trabajo consensuado se basó en tres principios orientativos: “El primero es que los productores son el eslabón imprescindible para la transformación de los sistemas agroalimentarios; segundo, la ciencia es el insumo fundamental para una adecuada formulación de políticas y para alejar cualquier peligro o riesgo de una nueva generación de barreras arancelarias y el tercero, que la agricultura es parte de la solución. Por supuesto, que como cualquier otro sector de bienes y servicios tiene alguna responsabilidad en materia de cambio climático, pero es parte de la solución. Los mensajes sintetizan ese espíritu de convergencia de nuestros países de que no son sistemas fallidos y que el comercio agropecuario es una parte fundamental que tracciona la seguridad alimentaria”.

A su turno, el subsecretario de Coordinación Política del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Argentina, Ariel Martínez, puso de relieve los “intereses comunes” de los países del continente y que los mismos “no vienen a defenderse absolutamente de nada, sino que viene a mostrar lo bien que están haciendo muchas de las cosas que vienen desarrollando, tanto en materia de producción de alimentos, calidad e inocuidad y precio. Y todo esto en un grado de sustentabilidad altísimo”.

“Los sistemas productivos no solo son buenos a la hora de producir alimentos sino también a la hora de capturar carbono. Argentina genera el 0,7% de gases de efecto invernadero. Lejos de ser un sistema de producción que debe ser acusado, debería mostrar nuestra región en esta cumbre es que somos parte de la solución y no del problema”, concluyó el funcionario nacional.

  • EL DOCUMENTO

La posición unificada de los países americanos se vio materializada en el documento titulado “Principales mensajes en camino hacia la Cumbre de la ONU sobre Sistemas Alimentarios, desde la perspectiva de la agricultura de las Américas”, que engloba 16 puntos agrupados en cuatro categorías: transformación de los sistemas agroalimentarios; demanda de los consumidores y aspectos nutricionales; estrategias de producción y asuntos ambientales y el rol de las Américas.

El primer subgrupo tiene como principal premisa que las futuras transformaciones que se lleven a cabo en los sistemas alimentarios “deben partir de sus demostradas fortalezas y de las contribuciones ya realizadas”, realza a los productores agropecuarios y los trabajadores de los sistemas alimentarios como un eslabón imprescindible y central y afirma que “el comercio internacional abierto, transparente y previsible es central para un sistema alimentario global eficiente y debe regirse por la normativa multilateral”.

Respecto a las demandas de los consumidores y los aspectos nutricionales, el organismo argumentó que las decisiones sobre qué consumir deben dejarse al consumidor que toma sus decisiones basado en factores históricos, culturales, de acceso y de disponibilidad, entre otros, que debe ser respetado, al mismo tiempo que subrayó que “el Estado debe educar e informar sobre dietas saludables, así como desarrollar campañas de prevención en resguardo de la salud pública, fundamentadas en información actualizada y evidencia científica”.

En cuanto a las estrategias de producción y asuntos ambientales, destacaron que para “lograr un sistema alimentario más equilibrado y eficiente requerirá un plan de inversiones para el desarrollo de tecnología e infraestructura de producción, transporte y logística de gran magnitud”.

Por último, respecto al rol de la región en los sistemas alimenticios, el documento destaca que “las Américas contribuyen a la seguridad alimentaria y nutricional global, al ser la principal región exportadora de alimentos y la mayor proveedora de servicios ecosistémicos y reserva de biodiversidad” y que “para que la agricultura contribuya a lograr los equilibrios globales, se requerirán políticas de inclusión productiva y protección social orientadas a asegurar la sustentabilidad social y económica, y a atender las carencias que enfrentan los sectores más vulnerables en los territorios rurales”. (Fuente: Infobae)