El Sector Público Nacional (SPN) registró en enero un superávit primario de $24.074 millones. Sin embargo, añadiendo el pago de intereses de la deuda pública, neto de pagos intra-sector público, a la ecuación ($27.104 millones), el resultado financiero del SPN fue deficitario en $3.030 millones.

No obstante, sin la reestructuración de la deuda, el Estado Nacional hubiese tenido que pagar $71.600 millones en intereses, lo que hubiera significado un resultado financiero deficitario final de $47 millones, 15 veces el actual. Es el déficit financiero más bajo desde 2016.

En primer lugar, el superávit de enero se debió en una mejora de los ingresos de la mano de una progresiva recuperación económica, la reestructuración de la deuda pública en moneda extranjera y la normalización del mercado de deuda en moneda local, lo permitieron un fortalecimiento de las finanzas públicas durante este mes.

Esto permitió que los ingresos totales del SPN crecieron 53,3% ($605.761 millones), en particular los tributarios (79,7%), impulsados por la suba en los derechos de exportación en un 228,1% (más de $53.601 millones), cuyo comportamiento estuvo influenciado por dos efectos. Por un lado, sucedió una mejora circunstancial en los términos de intercambio del comercio exterior y, por el otro, las medidas de fuerza aplicadas en zonas portuarias durante diciembre que postergaron exportaciones para enero.

De todos modos, aún si se excluyera la variable “única vez” del cálculo, guz

En el resto de los tributos se destacan aquellos que dependen en mayor medida de la actividad económica, como el IVA (+$35.209 millones, +50,3% i.a.), el impuesto a las ganancias (+$23.460 millones, +80,8 i.a.) y el impuesto a los débitos y créditos (+$15.184 millones, +42,9% i.a.).

Asimismo, las rentas de la propiedad del SPN registraron una suba de 22,2% i.a. Se destacan menores cobros de intereses por préstamos del FGS a los gobiernos provinciales como consecuencia de la prórroga de los mismos, a lo que se suma menores rentas percibidas por los fondos fiduciarios.

Por otro lado, y de la misma manera que en diciembre, el gasto de capital (+$22.176 millones; +193,2%) fue el concepto que, relativo a su tamaño, más incidió en la aceleración interanual del gasto primario.

Parte de esta suba se explica por una base de comparación baja como consecuencia de la reducción que este rubro arrastraba desde 2019 y, a su vez, de la natural demora en la ejecución a principios de la gestión.

Tal es así, que la dinámica de los aportes y contribuciones de la seguridad social continúa siendo afectada por el sostenimiento de las medidas de reducción de alícuotas de contribuciones patronales para el sector de la salud. Sin embargo, este mes se observó una aceleración en su crecimiento interanual con respecto a los dos meses pasados (+23,7% i.a.).

En este sentido, desde el Ministerio de Desarrollo Social se destacaron los aumentos de asignaciones para Políticas Alimentarias (+$4.495 millones, +127%), explicados en su mayoría por las ampliaciones del universo de beneficiarios del programa Tarjeta Alimentaria a partir de enero de 2020, y los montos destinados al programa Potenciar Trabajo y monotributo social (+$6.188 millones, +163,2% i.a.).

También las erogaciones por prestaciones de la seguridad social ascendieron a $233.559 millones (+$51.053 millones; +28,0%) en este período. El aumento en el pago de jubilaciones y pensiones contributivas se explica por el impacto de la movilidad y los incrementos otorgados por el Poder Ejecutivo Nacional en los haberes jubilatorios.

Además se destaca que, en enero del año pasado, se otorgó un bono extraordinario a jubilados y pensionados y beneficiarios de pensiones no contributivas, incrementando la base de comparación. Si se excluye este efecto, el guarismo interanual de dichos conceptos ascendería a alrededor del 36%.

En cuanto a las erogaciones del SPN, el gasto corriente registró una suba de 21,2% respecto al mismo mes del año anterior, una dinámica que se explica por menores pagos de intereses (-$59.948 millones i.a.), resultado de la reestructuración de deuda en 2020 y la reducción en los costos de financiamiento producto de la normalización del mercado de deuda pública en pesos.

En contrapartida, el rubro que más crece es la inversión de capital (+193,2%), lo cual encuentra su correlato en la definición de prioridades establecidas en la ley de Presupuesto. En dicho proyecto, el rubro Inversión de Capital constituye un pilar estratégico para la recuperación de corto y mediano plazo, mediante el impulso de la suba del gasto primario (+45,8% i.a.), quien registró un incremento menor al de los ingresos (+45,8% i.a.), influenciado justamente por la inversión de capital (+193% i.a.).

Respecto a los subsidios energéticos, sobresale el incremento en las erogaciones por asistencia financiera a CAMMESA (Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) por $6.954 millones (+55,2%) y las mayores transferencias en concepto de Plan Gas (+2.656,2 millones)

Por su parte, las transferencias corrientes se incrementaron +$58.712 millones (+45,1% i.a.), de los cuales $50.681 millones correspondieron al sector privado. Dentro de este rubro se registraron pagos remanentes del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) por $10.736 millones, correspondientes a la ejecución del ejercicio 2020.

En las transferencias corrientes a provincias sobresalen, por un lado, la transferencia a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que percibió por el cumplimiento de lo estipulado en la Ley Nº 27.606 ($2.243 millones) y, por el otro, lo transferido a la Provincia de Buenos Aires en concepto del Fondo de Fortalecimiento Fiscal ($4.155 millones).

Además, se destacan en este mes incrementos significativos en lo referente a obras de vialidad (+$2.054 millones), agua y alcantarillado a través de transferencias a provincias (+$2.031 millones) e inversiones realizadas por parte de la empresa Integración Energética Argentina (+$5.387,8 millones).