Según el Centro de Estudios para la Producción XXI (CEP XXI), que funciona en la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo, subrayó que durante el primer mes de 2021 el sector fabril, medido según el consumo de energía, se expandió 7,9% interanual y en la medición desestacionalizada, 4,6%.

En lo que respecta a las pymes, la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que la producción de las pequeñas y medianas industrias manufactureras creció 0,3% en enero en comparación con igual período de 2020, con lo que marcó su segunda mejora consecutiva tras nueve meses de caída.

De los 11 grandes sectores relevados, seis registraron incrementos en el cotejo interanual, uno se mantuvo y seis finalizaron con bajas. De acuerdo con el informe, las industrias pymes trabajaron en enero “con una capacidad instalada de 67,5%, casi 4 puntos arriba de enero 2020”.

El rubro de mayor progreso anual fue equipos eléctricos, aparatos e instrumentos, con un incremento de 10,7%.“Es una de las ramas donde más se siente el menor ingreso de productos importados y cierto efecto incipiente de sustitución importaciones”, indicó CAME.

El uso de la energía también arrojó el dato de que el 53% de las más de 1.000 plantas industriales relevadas consumieron más energía en enero de 2021 que en el mismo mes de 2020.

La mejora en el nivel de actividad fabril también fue reflejada por sendos informes de la Unión Industrial Argentina (UIA) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

La UIA, al difundir el último relevamiento realizado por la Centro de Estudios Económicos de la entidad, precisó que el nivel de actividad industrial registró en diciembre un crecimiento de 4,8% respecto a igual mes de 2019, con lo que mantuvo la tendencia positiva de noviembre y finalizó 1,1 puntos por encima de los niveles prepandemia registrado en febrero de 2020.

La UIA precisó que el nivel de actividad industrial registró en diciembre un crecimiento de 4,8% respecto a igual mes de 2019

Pese a esta mejora, a lo largo del año pasado acumuló una caída de 6,3%, similar a la registrada en 2019.

Según la UIA, con el retroceso del año pasado el nivel de actividad fabril sumó su tercera caída anual consecutiva, con lo que el período comprendido entre 2018, 2019 y 2020 acumuló una baja de 14,8% en el nivel de producción.

La entidad fabril advirtió que pese a esta mejora en la producción, la demanda continúa aún en niveles muy reducidos y puso como ejemplo que en el acumulado de los tres primeros trimestres de 2020 este indicador marcó una merma de 14,6% interanual.

Por otro lado, durante el segundo semestre del año se observó una estabilización (+0,5% i.a.), que se enmarcó en un contexto de recomposición de stocks y de recuperación focalizada en algunos sectores con mejores perspectivas a partir de cambios en patrones de consumo (de servicios a bienes durables), planes de financiamiento a la demanda y la elevada brecha cambiaria, que indujo una aceleración en los procesos de compra de insumos y acumulación de stocks.

La entidad fabril advirtió que pese a esta mejora en la producción, la demanda continúa aún en niveles muy reducidos y puso como ejemplo que en el acumulado de los tres primeros trimestres de 2020 este indicador marcó una merma de 14,6% interanual. (Fuente: Télam)