El dólar informal cerró ofrecido este lunes con ganancia de un peso, a $165 para la venta, en sus máximos desde que empezó 2021. La divisa informal igualó la cotización del 4 de enero -primer día hábil del año- y se mantiene un peso o 0,6% debajo de los valores de cierre de 2020.

El dólar mayorista ganó 14 centavos, a $95,49. En 2021 el tipo de cambio oficial acumula un alza de 13,5%, frente a una inflación del orden del 23 por ciento. El monto operado en el segmento de contado (spot) alcanzó los USD 292,8 millones, en una rueda en la que fuentes privadas estimaron compras oficiales por unos 40 millones de dólares.

En cuanto a las cotizaciones bursátiles, el “contado con liquidación” estuvo operado sobre los $167, pero recortó posiciones sobre el cierre para cerrar a $163,96. El dólar MEP subió a 160,56 pesos. La brecha entre el tipo de cambio oficial y el dólar “blue” llegó a 72,8%, mientras que se redujo a 71,7% con el billete negociado a través de activos bursátiles.

El Banco Central desaceleró el ritmo de compras de divisas que efectúa en la plaza mayorista, aunque en el transcurso de junio sostiene un importante saldo neto a favor de unos USD 600 millones, después de haber adquirido USD 2.089 millones en mayo, el monto más abultado desde noviembre de 2019.

Las reservas internacionales del Banco Central subieron USD 11 millones el viernes, pero en la semana anterior cayeron USD 290 millones, para ubicarse en los 42.411 millones de dólares.

La semana pasada, Reserva Federal de los EEUU (Fed) se manifestó proclive a un endurecimiento monetario y adelantó que planea dos aumentos de la tasa de referencia en 2023, con alto impacto en las bolsas. También revisó al alza sus previsiones de inflación, luego de que en mayo los precios sorprendieron al mercado con la mayor alza interanual en 13 años, a un 5% anual.

Las cotizaciones de las materias primas fueron las más perjudicadas, y algunas de ellas colapsaron. La tonelada de soja en Chicago llegó a negociarse debajo de los USD 500 la tonelada, con un recorte de precios también influido por la mejora climática en zonas productivas de los EEUU.

Los mercados financieros globales comenzaron a anticiparse a tasas más altas en los EEUU y a un fortalecimiento del dólar frente al resto de las divisas. Sin embargo, escapó a esta tendencia el real de Brasil, que empezó a exhibir indicadores macroeconómicos positivos. La tasa de política monetaria se elevó del 3,5% a 4,25% anual y el dólar regresó a la zona de 5 reales por unidad por primera vez en un año.

La baja del dólar en Brasil, de un 14% en los últimos tres meses, ayudó a una desaceleración de la devaluación del peso argentino, sin que se produjera una sensible pérdida de competitividad, dada la intensa relación de intercambio comercial con el país vecino.

(Fuente: Infobae)