El ingreso de Estados Unidos en el conflicto bélico entre Israel e Irán mediante bombardeos a tres instalaciones nucleares iraníes aumenta los riesgos económicos y políticos en el ámbito local. El impacto sobre el sector energético, aunque es el canal más directo, no será el único.
Hemos completado con gran éxito nuestro ataque a los tres sitios nucleares en Irán, incluyendo Fordow, Natanz y Esfahan. Todos los aviones ya se encuentran fuera del espacio aéreo iraní. Se arrojó una carga completa de bombas sobre el sitio principal, Fordow. Todos los aviones regresan a salvo a su base. Felicitaciones a nuestros grandes guerreros estadounidenses. No hay otra fuerza militar en el mundo que pudiera haber logrado esto. ¡AHORA ES EL MOMENTO DE LA PAZ!“, dijo el presidente Donald Trump en sus redes sociales.
El Parlamento de Teherán aprobó la propuesta de cerrar el Estrecho de Ormuz, aunque todavía no es definitivo. El general Esmaeil Kousari, miembro de la Comisión de Seguridad Nacional, explicó que la Cámara “ha alcanzado la conclusión de que hay que cerrar el estrecho, pero la decisión final recae en el Consejo Supremo de Seguridad Nacional”, y sostuvo que “se hará cuando sea necesario”, según consignaron Europa Press y Reuters.
Ormuz es un corredor marítimo de apenas 30 kilómetros de ancho, por donde circula el 20% del petróleo y el 30% del gas natural licuado (GNL) a nivel mundial. Una afectación de este paso tendría gran repercusión en la economía, considerando que Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Kuwait dependen de él para exportar sus hidrocarburos.
El bloqueo del estrecho podría elevar el precio del crudo a un rango de entre USD 130 y USD 150 por barril desde los casi USD 75 actuales, de acuerdo a estimaciones de JP Morgan y ING Barings.
Daniel Montamat, ex secretario de Energía, afirmó que el cierre “complica mucho el abastecimiento de China, que hoy es el mayor importador de crudo. Como está en juego ese suministro, los iraníes lo van a pensar dos veces. Pero hay una guerra y eso desata pasiones y abre la caja de Pandora. Si el tráfico por Ormuz se ve interferido, el barril puede ubicarse por encima de los 100 dólares”.
- IMPACTO DEL CONFLICTO EN LA ECONOMÍA LOCAL
La incertidumbre llegó a los surtidores argentinos y Puma y Shell aplicaron una suba del 5% en los precios de la nafta y el gasoil. YPF, que concentra casi el 60% del mercado, aún no definió que camino seguirá pero es probable que haya novedades en los próximos días.
Por otro lado, la persistencia del conflicto en Medio Oriente y un eventual cierre prolongado del estrecho de Ormuz implicarán impulsos inflacionarios adicionales para EE.UU y otras economías desarrolladas. Esto podría traducirse en un menor margen para que la FED recorte tasas, e incluso en una mayor presión sobre las tasas largas, complicando aún más el escenario para el equity global.
Sobre los coletazos que puede recibir Argentina en caso de que el régimen iraní abra el foco a los intereses norteamericanos, Calle sostuvo que el país queda expuesto a atentados terroristas, como ya ocurrió en los 90′. El alineamiento automático del Gobierno con Israel y EE.UU, a diferencia del resto de la región, eleva el riesgo de ser un blanco en América Latina. (Fuente: Infobae)
