La Cancillería y el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) ajustan líneas de financiamiento, orientadas a la prefinanciación de exportaciones y la compra de implementos agrícolas.

De acuerdo a las estadísticas de la Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (Cafma), el sector cerró el año pasado con un incremento de 30% en sus ventas respecto de 2019 tras un comienzo de año complejo por efecto de la pandemia. Pero ya desde el segundo trimestre del año 2020 las ventas crecieron un 6%, mientras que repuntaron un 20% en los últimos tres meses.

En cuanto a las perspectivas para este año, las proyecciones de cosecha y la sostenida tendencia alcista de los granos en Chicago, permiten visualizar un año favorable para este importante eslabón de la cadena agroindustrial.

Prueba de ello es que la mayoría de las fábricas han reconocido tener su producción vendida, al menos, hasta mediados de año.

Repasando datos, cabe recordar que -de acuerdo a estadísticas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA)- en materia de comercio exterior, fue el año 2012 fue cuando se registró el pico de facturación del sector de la maquinaria agrícola, con ventas por 250 millones de dólares.

Desde entonces comenzó una línea descendente en las operaciones externas con maquinaria de fabricación nacional, hasta caer a tan solo 60 millones de dólares durante 2020.

Para revertir esa situación, el Gobierno junto a la Cafma trabajan en una estrategia de internacionalización de esos productos, donde sembradoras y silobolsas hacen punta.

En América Latina, según se supo, la estrategia de trabajo conjunta del Gobierno con el BICE para América Latina, se enfoca en mercados con demandas puntuales y concretas, como Bolivia, Uruguay y Colombia, donde se llevaron a cabo rondas de negocios. (Fuente: Campo en Acción)