El comercio electrónico continúa en crecimiento

La expansión del ecommerce se sostiene en un escenario de mayor uso y nuevas dinámicas, con más herramientas para comparar, pagar y elegir en un contexto económico todavía exigente.

Publicidad

La expansión del comercio electrónico en la Argentina suma volumen y también complejidad. En 2025, el canal facturó $34,03 billones, con una suba interanual por encima de la inflación, y alcanzó 645 millones de unidades vendidas. Con ese nivel de actividad, la atención se concentra en cómo se mueve la demanda y, para entender el consumo, pasan a ser variables clave conocer qué se busca, qué pesa al momento de decidir y en qué condiciones se cierran las operaciones.

El perfil del consumidor digital se volvió más racional, más entrenado y más exigente. La compra impulsiva perdió terreno frente a decisiones más planificadas, en las que el precio, la financiación y la experiencia pesan de forma combinada.

Pero ese proceso no es homogéneo, aunque marca una tendencia clara. Empresas y especialistas del sector consultados por TN coinciden en que el consumidor ya no “prueba” el ecommerce; lo usa para resolver, comparar opciones y minimizar errores. Y en un contexto de inflación todavía relevante, la lógica de cálculo sigue presente en cada decisión.

Perfil racional

El cambio más fuerte en los últimos dos años fue el pasaje hacia un consumidor más analítico. El presidente de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), Gustavo Sambucetti, dijo que el comprador digital es un usuario “más informado que compara precios, analiza reseñas y espera eventos especiales como Hot Sale o CyberMonday para concretar sus transacciones”.

El hábito de compra

El comercio electrónico dejó de ser ocasional para convertirse en un hábito. Según la CACE, seis de cada diez personas realizan operaciones online al menos una vez al mes y casi un 20% lo hace semanalmente. A la vez, el universo total alcanza a 25,1 millones de usuarios.

Ese crecimiento se apoya en un cambio clave en los dispositivos. El celular se consolidó como el centro de la experiencia. En Tiendanube señalaron que el 79,5% de las compras se realizan desde móviles, mientras que la PC quedó asociada a decisiones más reflexivas.

El CEO de Lamason Agency, Diego Miranda Iglesias, resumió ese fenómeno en términos prácticos. “El teléfono se transformó en shopping, comparador de precios, medio de pago y canal de atención al cliente, todo al mismo tiempo”, explicó.

La lógica de consumo también se diversificó. Conviven compras planificadas, como turismo, tecnología o electrodomésticos, con otras más inmediatas, vinculadas a indumentaria, alimentos o promociones en redes sociales. “La decisión puede pasar en segundos”, advirtió.

En categorías, por facturación lideran turismo, alimentos, tecnología y hogar; por volumen, se destacan los productos de consumo cotidiano.

En sectores como turismo, Naspe observó una tendencia a decisiones más tardías y procesos de compra más graduales, en línea con ese consumidor menos impulsivo y más atento a las condiciones.

El precio se consolidó como condición de entrada, pero no actúa solo, sino en combinación con promociones y financiación, de acuerdo con la información que pudo recabar este medio.

El consumidor no tiene un único método de pago; la tarjeta de crédito sigue liderando, con participaciones que rondan entre el 48% y el 67%, según pudo sondear este medio, pero pierde terreno frente a transferencias y billeteras virtuales.

Desde Tiendanube destacaron el crecimiento de las transferencias, que ya representan cerca de una de cada cuatro operaciones. En paralelo, las billeteras ganan espacio por su integración con el uso cotidiano del celular.

En ese contexto, la confianza pasó a ocupar un lugar central. Al consumidor ya no le alcanza un buen precio o promoción; busca reseñas, claridad de información y cumplimiento de la entrega. Las barreras o frenos siguen siendo la imposibilidad de ver el producto, los costos de envío y las demoras en la entrega. (Fuente: TN)

Publicidad