El Bitcoin cayó el jueves a su nivel más bajo en 10 días, liderando una liquidación que se extendía a otras monedas digitales menores.

En su última cotización, el Bitcoin -la mayor criptomoneda mundial- cedía un 8%, a USD 16.560, pero llegó a caer un 13% más temprano, a USD 16.317, una dura corrección desde el máximo de tres años que tocó en la víspera, a 19.521 dólares.

La criptomoneda ha trepado cerca de un 150% este año, acercándose a su máximo histórico de 19.666 dólares. Su avance fue alentado por la demanda de activos más riesgosos, el interés en activos percibidos como resistentes a la inflación y expectativas de que las criptomonedas logren una aceptación generalizada.

Los 12 años de vida del Bitcoin han estado salpicados de vertiginosas ganancias y desplomes igualmente abruptos. Tiene una gran volatilidad y sus mercados son mucho menos transparentes que los activos tradicionales.

“A principios de este año, el precio de Bitcoin siguió los movimientos generales del mercado, estando altamente correlacionado con el oro y las acciones estadounidenses. Ahora, el factor principal parece ser la suma al mercado de nuevos inversores institucionales, como Microstrategy, Square, el espaldarazo de importantes inversionistas como Paul Tudor Jones y Stanley Druckenmiller, que declararon públicamente tener inversiones en bitcoin. A esto le sigue la decisión de Paypal de permitir que sus clientes tengan criptomonedas dentro de su plataforma” puntualizó Eduardo Arenas, experto de Bitso Alpha.

Los operadores se refirieron a la marcha atrás en posiciones altamente apalancadas construidas mientras el Bitcoin se acercaba a su récord, así como tuits del presidente ejecutivo de la plataforma criptocambiaria Coinbase expresando su preocupación por los rumores de una ofensiva regulatoria.

“Sin duda ha habido una sensación de euforia en los mercados en el último par de días (…) esto parece sobre todo a una reacción a esto: mercados sobreapalancados que sufrieron un pequeño impacto y sufrieron demasiado”, explicó a Reuters Joseph Edwards, de la criptocorreduría Enigma Securities.

Las criptomonedas más pequeñas caían también. La segunda más importante, Ethereum, perdía cerca de un 13% y la tercera, XRP, se desplomaba más de un 20%. Ambas divisas digitales, que suelen moverse en línea con el Bitcoin, tocaron máximos de varios años esta semana.

La preocupación por la posibilidad de reglas de criptomonedas estadounidenses más estrictas, así como la toma de ganancias, ayudan a explicar la caída de precios del jueves en la mayoría de los principales activos digitales, dijo a Bloomberg Ryan Rabaglia, jefe global de operaciones en la correduría OSL, de Hong Kong.

Los escépticos argumentan que la famosa volatilidad de la criptomoneda presagia una repetición de lo que sucedió hace tres años, cuando una burbuja estalló de forma espectacular. Algunos ven señales de que los inversores minoristas se están concentrando para aprovechar el impulso y obtener ganancias rápidas.

“Tampoco es inusual ver un retroceso a corto plazo después de períodos de avances significativos y acelerados a medida que los operadores buscan llevarse ganancias, antes de volver a asentarse cuando la volatilidad disminuye”, agregó Rabaglia. “Una vez que el polvo se haya asentado, volveremos a lo de siempre, con todos los indicadores alcistas a medio y largo plazo ahí”.

Los defensores de los activos digitales dicen que la atención actual en las criptomonedas frente a hace tres años es diferente, debido al creciente interés institucional, por ejemplo, de empresas como Fidelity Investments y JP Morgan Chase & Co. (Fuente: Infobae)