Las lluvias afectaron la cosecha de arroz

Entre Ríos es una de las principales provincias productoras de arroz. Según productores, “esta cosecha fue lenta por el exceso de lluvia, por la falta o el mal estado de los caminos, y por las tormentas. Pero los precios son muy buenos”.

Entre Ríos es una de las principales provincias productoras de arroz a nivel país. Con unas 58.600 hectáreas (29%) de cultivos, se ubica después de Corrientes, que lidera el ranking con 95.950 hectáreas (47%). Luego le sigue Santa Fe con 29.400 hectáreas (15%), Formosa con 12.400 hectáreas (6%), y Chaco con 6.100 hectáreas (3%), detalló.

La época de cosecha este año se demoró debido a las lluvias. “Se siembra en septiembre-octubre y se cosecha en marzo-abril, pero este año por las lluvias se está terminando prácticamente ahora”, comentó Hugo Müller, productor desde hace cuatro décadas y presidente de la fundación Proarroz.

Asimismo, afirmó: “Esta cosecha fue complicada, fue lenta por el exceso de lluvia, por la falta o el mal estado de los caminos, y por las tormentas que hubo. Pero los precios son muy buenos”.

Si bien el arroz fue históricamente un alimento económico, la sequía provocada en los años anteriores por el fenómeno de La Niña hizo caer los rindes y la escasez generó una importante suba del precio de este cultivo, que llegó hasta las góndolas: en diciembre subió alrededor de un 90%. Este incremento se mantuvo, y dependiendo de la marca y calidad, los paquetes de un kilo más económicos que hoy se consiguen arrancan en los 1.700 pesos y algunos superan los 3.500; y el valor que se paga por los envases de medio kilo van de los 1.500 pesos en adelante.

“En la zona tradicional de Entre Ríos se riega de pozos profundos, entonces no hubo problemas”, pero “donde hubo graves problemas fue en las represas de Corrientes y en el norte de nuestra provincia, que se secaron”, indicó el productor.

Aunque se esperaba que este año baje el precio del arroz, Müller advirtió que “va a seguir igual”. Sobre este punto, explicó: “esto se genera debido a los desastres climáticos en todo el mundo, como ocurre ahora con las inundaciones en Río Grande do Sul, que es el principal productor brasileño de arroz y tuvo unas pérdidas enormes. Así que el arroz, que se pensaba que iba a bajar, no va a bajar, porque Brasil está necesitando arroz. Por el cambio climático que se registra en todo el mundo, que produce sequías, inundaciones, hace que haya menos arroz del que se necesita, y por eso los precios aumentan”.

Si bien Entre Ríos es la segunda provincia productora de arroz del país, en las dos últimas décadas años la actividad se viene reduciendo debido a una caída de la rentabilidad, asociada a los altos costos que requiere su cultivo, sobre todo el de la energía eléctrica que se utiliza para el riego en algunas zonas. “Hay un tema que todos los años es reiterativo, y es que en los meses que no se riega, los cargos fijos del servicio de energía eléctrica en la provincia son muy altos. El sector tuvo una reunión con el gobernador (Rogelio Frigerio) la semana pasada, a ver si se puede solucionar esta cuestión, y está en estudio”, comentó Müller.

Con respecto a la cantidad de productores que siguen dedicándose a esta actividad, sostuvo: “Hoy no llegan a 150. En estos últimos años se ha estabilizado en alrededor de 140. Fue bajando la cantidad en los censos que veníamos haciendo: en la década del 90 había 700, en el 2010 había 350, y ahora hay menos de la mitad”.

“Hay productores que han migrado a Corrientes porque les convenía más producir allá, y otros que directamente han abandonado la actividad”, analizó el presidente de la Fundación Proarroz, quien detalló que los departamentos en los que principalmente se produce arroz utilizando el sistema de riego de pozo son San Salvador y Villaguay. “Villaguay es donde más se planta. Y después en el norte de la provincia, en menor medida, se usa el sistema de represas, sobre todo en Federación, en el departamento Federal, en Feliciano; y algo también en La Paz, en Colón y en Concordia”.

En este contexto, aseguró: “La actividad arrocera genera mucha mano de obra, porque es una agroindustria. Todo lo que se produce se seca, se elabora, todo se hace en la misma zona. Y hay estudios que por hectárea genera ocho veces más puestos de trabajo que la soja en Entre Ríos”.

El último año se sembraron cerca de 59.000 hectáreas, cuando cinco años atrás rondaban las 62.000. La merma en la producción también tiene un rebote en el destino del cultivo y sobre este punto, Müller precisó: “De lo que se produce en Entre Ríos, antes se exportaba el 60%, y el 40% era para consumo interno, porque teníamos más producción. Pero eso se ha invertido y es al revés: el 40% se exporta y el 60% se destina al consumo interno”.

También comentó que la cosecha de la actual campaña a nivel país no va a llegar al millón de toneladas, y en la provincia rondará las 400.000 o 450.000 toneladas. (Fuente: Elonce)