Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, a través de certificados ADR, tuvieron ayer la mejor jornada del mes y en muchos casos tocaron máximos anuales. Hubo una fuerte ola de compras desde temprano, que llevó a algunos papeles a subir arriba del 7%. El apetito por activos argentinos también se observó por el fuerte repunte de bonos dolarizados.
Agosto fue espectacular para las acciones locales en Nueva York, con subas que en algunos casos superaron el 35%. Esto permitió que dejaran atrás las caídas que se habían observado desde fines de mayo, sobre todo cuando el Gobierno reconoció que no tenía planes inmediatos para abrir el cepo cambiario. También generó dudas el anuncio de la “fase 2″ del plan, consistente en ir hacia un esquema de emisión cero.
Los bonos en dólares también volvieron a recibirse un claro flujo comprador. Ahora el AL30 ya se aproxima a los USD 55 y lentamente se acerca a los USD 60 que tocó en mayo. Otros títulos de mayor duración se aproximan a los USD 50, mientras que el riesgo país perforó los USD 1.450.
La mejora del humor de los inversores obedece a distintos factores. Por un lado, la confirmación de una inminente baja de tasas en los Estados Unidos hace que se busquen más opciones, particularmente de activos en mercados emergentes.
Pero claramente también vuelven a jugar cuestiones estrictamente locales. Las compras que realizó el Central en el mes llevaron algo de alivio (con poco más de USD 600 millones acumulados). También en agosto fue clave la estabilidad de los dólares financieros y la leve reducción de la brecha cambiaria. Son todos datos positivos que generan tranquilidad y expectativa. Ayer el dólar libre se desplomó hasta $1.315 y el dólar MEP cayó 0,5%.
De la misma forma, el anuncio de reducción del impuesto PAIS en el arranque de septiembre -desde 17,5% a 7,5%- también jugó positivamente, porque es leído como un paso más hacia la normalización cambiaria.
Para adelante, también entusiasma el blanqueo que se puso en marcha y que podría agregar una importante cantidad de dólares al sistema financiero. De hecho, los depósitos en moneda extranjera del sector privado están creciendo a paso firme y ya suman arriba de USD 19.400 millones.
También podrían impactar positivamente datos de la economía real, por ejemplo que la inflación baje un escalón adicional en septiembre. Además, se van conociendo nuevos datos que marcan una mejora adicional de la actividad en agosto, de la mano de una recuperación de los salarios reales y del incremento del crédito. (Fuente: Infobae)
