Desde el Desde el Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER) se informó que a pesar de la división territorial de las lluvias de la semana pasada en Entre Ríos, “la provincia y el sur en particular aún evitan caer en estado de sequía”. También recomiendan “replantear las prácticas agronómicas tradicionales” para evitar mayores problemas producto de la escases de lluvias.

Precipitación acumulada del 21 al 27 de septiembre

Las lluvias que se representan en el mapa son el saldo del sistema de mal tiempo de la semana pasada, luego de las 9hs del miércoles 21.

Estas lluvias fundamentalmente se mostraron más generosas sobre el este y el norte provincial, con un destacado máximo en la localidad de Federal y zona de influencia donde lograron superarse los sesenta milímetros. La contracara se impone sobre el sudoeste de la provincial, donde la demanda de los cultivos es más elevada y las lluvias se mantuvieron en niveles muy modestos.

Dado que no se están registrando lluvias en estas últimas jornadas de septiembre, se puede decir que la oferta de agua del mes diferenció a la provincia claramente en dos mitades.

Del centro para el norte los acumulados pluviales ingresan en la categoría normal, en términos estadísticos, incluso con el máximo en el centro de Federal y su zona de influencia donde se superan los valores estadísticos.

Hacia el sur y principalmente sobre la zona triguera, las lluvias decrecen y no logran completar los registros estadísticos, condición que se potencia sobre el pre delta donde los pobres registros tendieron a copiar el comportamiento de las áreas vecinas de Santa Fe y Buenos Aires.

Esta diferenciación en mitades es una característica que se instaló a lo largo del invierno, siendo el norte entrerriano y el sur de Corrientes una de las zonas productivas del país donde la provisión de lluvias se mantuvo más estable y cercana a los valores normales o incluso superiores.

El comienzo del mes de octubre mantiene la baja frecuencia de eventos y los escasos volúmenes pluviales, principalmente del centro para el sur. Si bien el impacto negativo no ha sido tan grande, los departamentos del sur entrerriano se incorporan comparten con el resto de la zona núcleo central, la muy mala performance del invierno. La provincia y el sur en particular aun evitan caer en estado de sequía.

Estado de las reservas al 28 de septiembre

El mapa de reservas de humedad apenas se ha modificado durante esta última semana. Las deficiencias de reservas que presionan sobre el estado de los cultivos se concentran en los departamentos del sur. La sequía posiblemente haya avanzado en forma generalizada sobre áreas del pre delta, donde antes de que transcurriera este invierno tan seco la disponibilidad de material susceptible a incendios era muy importante.

El estado de los cultivos de la fina reclama un perentorio retorno de lluvias de mayor volumen. Esta necesidad, por lo pronto, no se satisface en la oferta de agua que muestran los pronósticos. Posiblemente se deba recorrer toda la primera semana de octubre sin recibir lluvias. Justo en la entrada a la segunda semana reaparecerían las precipitaciones.

Las expectativas puestas en el volumen de las mismas por lo pronto no son muy favorables. En principio, lo más importante es que conforme avance la próxima semana, se mantenga la tendencia que muestra el potencial regreso de las lluvias.

Los lotes de la fina entrerriana se han mantenido relativamente bien con lluvias inferiores a las normales. En este momento se estará necesitando un golpe de agua más generoso para apuntalar los rendimientos. De no llegar lluvias del orden de los cincuenta milímetros en la segunda semana de octubre, es razonable pensar en que será difícil alcanzar la peformance productiva normal para la fina entrerriana.

La inquietud que genera la sequía a gran escala, es decir en toda la zona núcleo, instala un escenario de mucho escepticismo.

A esta altura todos los productores conocen que debemos transitar una primavera con indicadores climáticos contarios a una recuperación de lluvias significativa y sostenida.

Posiblemente sea un año en el que el avance de las siembras sea muy dispar. Potencialmente las prácticas agronómicas tradicionales, sobre todo las fechas, deban replantearse para lograr salir de la ventana de mayor riesgo de sequía, la cual aún no se consolida en la provincia pero amenaza.

(Fuente: BolsaCer)