El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, reconoció la caída del empleo formal en Argentina, aunque sostuvo que el retroceso de los asalariados registrados fue acompañado por un crecimiento de otras modalidades laborales, principalmente el monotributo.
Al referirse a la disminución de los asalariados formales privados pese al aumento del empleo total, Sturzenegger fue contundente: “Es cierto”. Como una de las posibles explicaciones, señaló la ampliación del monotributo contemplada en la Ley Bases, que, según sostuvo, “facilitó que la gente migrara a esta modalidad más flexible y con menos carga tributaria”. El ministro remarcó que no se trata de un fenómeno reciente, sino de una tendencia que se registra desde 2012 y que, a su entender, responde a la búsqueda de modalidades de trabajo más flexibles.
En ese sentido, aseguró que “en los últimos tres años el mercado laboral sumó medio millón de puestos de trabajo” y rechazó que ese crecimiento haya sido explicado exclusivamente por el empleo informal. Según los datos que presentó, se incorporaron 190.000 asalariados no registrados, mientras que los trabajadores no asalariados aumentaron en 491.000, impulsados principalmente por los monotributistas.
Sobre este último grupo, Sturzenegger destacó que “los sueldos de los monotributistas no son muy diferentes a los de los asalariados”. Sus declaraciones fueron realizadas en una columna de opinión publicada en La Nación, donde también defendió el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei.
Al analizar los ingresos, el ministro reconoció que existen diferencias entre los indicadores elaborados por el SIPA, el INDEC y la Cuenta de Generación de Ingresos, por lo que la evolución varía de acuerdo con la metodología utilizada. En particular, destacó la mejora de las remuneraciones reales de los trabajadores informales, que, según los datos que presentó, se encuentran 64% por encima del promedio de 2023.
En el caso de los monotributistas, señaló que el incremento fue menor, del 4%, aunque también se ubicaron por encima de los niveles de 2023. Para los asalariados formales, en tanto, planteó que los datos del SIPA y del índice de salarios del INDEC muestran resultados disímiles. Según explicó, ambos reflejan aumentos respecto de diciembre de 2023 —del 8% y el 13% a marzo, último dato disponible del SIPA—, aunque uno se encuentra por encima y el otro por debajo del promedio de 2023. “Ese grupo tuvo un movimiento más lateral”, afirmó. (Fuente: Ámbito)
