Por Verónica Puig

4 de Junio (Valor Local) – Baja el consumo a valores históricos por las subas de precios y por los cambios de hábitos. El 28 por ciento del valor final del kilo de carne vacuna corresponde a impuestos.

El consumo promedio local, de carne vacuna es de 49 kilos por habitante y por año, es la cifra más baja en los últimos cien años, así lo revela el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA). La segunda carne más elegida por los consumidores locales, es la aviar, con 47 kilos por habitante y por año, tal cual lo consigna el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas, Cepa.

Las causas por las que la tendencia es a la baja en el consumo de carne vacuna, están mayormente signadas por las reiteradas subas en los cortes. Situación que no logró revertirse siquiera con las medidas gubernamentales que pretenden frenarlas. En los últimos días, a pesar de las restricciones a las exportaciones, medida con la que se esperaba bajen los precios, los valores crecieron, entre 8 y hasta 10 por ciento, según coinciden los analistas del mercado de carne.

“El aumento del precio de la carne es superior al de la inflación, en un contexto donde los consumidores tienen cada vez menor poder de compra. Esto hizo que cayera el consumo en 10 kilos por habitante al año respecto al consumo de principios del año 2018”, explicaron desde el IPCVA.

Valor

Es importante recordar que un vacuno, listo para faena, requiere más de dos años para estar terminado con el peso mínimo. Mientras que en otras carnes, como la de pollo, ese proceso es de apenas 6 meses en promedio.

El precio de la carne vacuna se compone por diferentes factores. De acuerdo al informe elaborado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (Fada) por ejemplo, el 28 por ciento corresponde a impuestos.

(Fuente: FADA)

“Si se analiza toda la cadena de carne bovina desde la cría hasta el comercio, el 64,6 por ciento son costos de producción; 28,1% impuestos y 7,3% el resultado económico sobre el precio del kilo de carne”, detallaron.

Del total de los impuestos de la cadena de la carne vacuna, el 75 por ciento son nacionales, 20 por ciento provinciales y el 5 por ciento municipales, explicaron. El impuesto a las ganancias y el impuesto al valor agregado (IVA) son los de mayor participación. En conjunto representan el 65 por ciento de los impuestos totales.

Consumo

De acuerdo a las encuestas permanentes que lleva adelante desde el IPCVA, las tendencias de consumo de carne vacuna registran variaciones en los últimos meses.

Entre los principales factores citan al precio. Pero también a las preferencias por no consumir animales, que crece entre los jóvenes de entre 20 y 30 años.

“Vemos que los hábitos cambian de acuerdo a la incorporación de quienes toman las decisiones en los hogares. Las mujeres jóvenes son las que lideran las preferencias por incluir otras carnes en sus dietas. O directamente tomar al veganismo como forma de alimentación”, dijo Adrián Biffaretti, del IPCVA.

Entre los principales hábitos de consumo que registran, se consigna que un 76 por ciento consume carne bovina entre 2 y 7 veces por semana. Un 70 por ciento la compra en carnicerías, un 28 por ciento en supermercados y 3 por ciento en otros. “El tiempo que transcurre entre que se compra la carne y se la consume es menor a un día en un 23 por ciento, entre 1 y 3 días en un 40% y más de 3 días, 38%”, comentaron en el IPCVA.

Carga

Desde Fada aseguraron que la carne vacuna es el producto más afectado por la carga impositiva.

“De 531 pesos promedio por kilo, 149 pesos corresponden a impuestos”, dijeron.

“Algo llamativo de este estudio es que demuestra la alta carga tributaria que tienen alimentos que son básicos, como el pan, la carne o la leche. En promedio, 1 de cada 4 pesos que pagamos por estos, son impuestos que se acumulan a lo largo de la cadena”, concluyó David Miazzo, economista jefe de Fada. (Valor Local. Foto: Verónica Puig)