Siguen las reuniones entre los funcionarios salientes y las nuevas autoridades, con Luis Caputo al frente de Finanzas y Hacienda y Guillermo Ferraro como supervisor de áreas de la economía real.

Este lunes comenzará la última semana de transición entre la salida de los funcionarios salientes del Poder Ejecutivo y los que asumirán el próximo domingo y en el Ministerio de Economía algunos sillones clave para la política económica del gobierno de Javier Milei todavía esperan confirmaciones. En las próximas horas en los despachos del Palacio de Hacienda continuarán las reuniones de traspaso de mando, ya con Luis Caputo confirmado como próximo ministro, que tendrá bajo su órbita, principalmente, a Finanzas y a Hacienda, dos áreas decisivas para la gestión económica del plan del libertario.

Esas dos áreas serán importantes para determinar el financiamiento que el próximo gobierno pueda conseguir en el mercado ya sea para reforzar las reservas del Banco Central ante un movimiento inicial cambiario y monetario como planea Milei, con eliminación de las Leliq y apertura, aunque posiblemente no de manera total inmediata, del cepo cambiario. Y, en Hacienda, tendrá un administrador de la canilla de fondos presupuestarios que será, anticipan, muy modesta.

Tanto la secretaría de Finanzas como la de Hacienda del próximo ministro Caputo aún no tienen nombres confirmados. El ex funcionario sí nombró a Joaquín Cottani, ex subsecretario de Financiamiento durante el paso de Domingo Cavallo por el Ministerio de Economía, pero su presencia, a priori, estaría destinada a la Secretaría de Política Económica, el lugar que hoy tiene Gabriel Rubinstein. Es el funcionario que le da visión macro a la gestión, el que tiene que mirar el paisaje completo, el que sigue la estrategia general más allá de lo sectorial y de las decisiones individuales de las áreas de política económica.

Según dejaron trascender Milei y miembros de su entorno, la secuencia de política económica inicial incluirá tres pasos: desarme rápido de los pasivos remunerados del Banco Central (Leliq y pases pasivos), un shock fiscal que implique un sendero al equilibrio fiscal en su primer año de gobierno, lo que haría necesario un ajuste que el libertario ubicó en 5% del PBI, y un paquete de reformas de desregulación económica que enviaría al Congreso a ser tratado en sesiones extraordinarias.

Hay secretarías ligadas a la economía real que pasarán de estar bajo el ala de Economía como Minería, Energía o Economía del Conocimiento y otras que hoy tienen rango de Ministerio, como Transporte y Obras Públicas, a estar en el Ministerio de Infraestructura que conducirá Guillermo Ferraro. Agricultura, se comenta en los pasillos del Palacio de Hacienda, quedaría subsumido en Economía y sectores como Comercio, Producción e Industria aún son una incógnita.

Con todo, este lunes continuarán las reuniones de transición, entre ellas las de la secretaría de Energía que hasta el 10 de diciembre encabezará Flavia Royón, con su sucesor Eduardo Rodríguez Chirillo. Es una transición sensible porque el próximo secretario deberá decidir, casi de inmediato, si pone en marcha una revisión tarifaria que incluya aumentos y quita de subsidios, para lo que necesitaría convocar a audiencias públicas.

Otros nombres que orbitan al presidente

electo, aunque no tienen cargo confirmado son Sergio Arbeleche (Minería), Tomás Sutton (Enacom), Franco Mogetta (Transporte), Federico Ovejero (Industria), Alejandro Cosentino (Economía del Conocimiento o Innovación). Dos que sí fueron oficializados: Fernando Vilella (Agricultura) y Pablo Lavigne (Comercio). Sin confirmación también quedan lugares en AFIP, Aduana, la Comisión Nacional de Valores (CNV) o el Indec.

Tampoco está claro, por el momento, quién llevará adelante durante el gobierno de Javier Milei el diálogo y negociación con organismos internacionales, empezando, nada menos, por la interlocución con el FMI. Sergio Chodos sigue siendo representante argentino ante el Fondo Monetario (en rigor, una silla que también incluye a Chile, Bolivia, Uruguay, Perú y Paraguay) aunque es desde hace un tiempo suplente del titular, que pasó a ser el economista chileno Luis Oscar Herrera.

Hubo versiones en los últimos días que señalaron al ex secretario de Finanzas Guillermo Nielsen como el señalado para esta tarea, pero el embajador argentino en Arabia Saudita aseguró no conocer si su futuro está en el gabinete económico de Milei.

Por lo pronto, Nicolás Posse y Caputo ya tomaron contacto en persona con el staff técnico del FMI en Washington, incluso antes de que el próximo ministro iniciara la transición formal en el Palacio de Hacienda. Fue un detalle que generó algún resquemor entre los funcionarios salientes: “Andá a preguntarle al Fondo Monetario”, respondió un alto mando de Economía cuando se le consultó sobre cómo avanzaba el traspaso de mando con Caputo y su equipo.

La agenda internacional formará parte de los últimos días de gestión de Sergio Massa. El ministro de Economía prepara para los próximos días sus dos últimos viajes como funcionario para participar en reuniones de directorio de dos organismos internacionales con los que la Argentina tuvo, en los últimos años, proyectos de inversión y de créditos en vigencia. El jefe del Palacio de Hacienda visitará Honduras y Río de Janeiro en los próximos días y cerrará así la agenda internacional antes de su salida de Economía.

El primero será a Honduras, donde participará de la reunión de directorio del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). Según información plasmada en su página web, esa entidad tiene créditos hacia la Argentina por USD 148 millones, con un cupo potencial de financiamiento de USD 222 millones.

El segundo viaje del todavía jefe del Palacio de Hacienda será para la última reunión anual del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, conocido tradicionalemnte como la CAF. Es un organismo multilateral regional de préstamos que tiene sede oficial en Caracas y que incluye a países de América Latina y España y que es presidido por el ex ministro de Comercio colombiano Sergio Díaz Granados.

Este año la CAF tuvo un rol particular en medio de la negociación extensa entre el Gobierno y el Fondo Monetario. A fines de julio, cuando los vencimientos de capital e intereses de ese organismo estaban a punto de vencerse, Massa anunció un esquema financiero de préstamos para cubrir esas obligaciones de pago. (Fuente: Infobae)