La mayor parte de los fondos se utilizarán para repagar deuda con el organismo entre septiembre y diciembre. Pero aún resta saber cómo impactarán en las reservas y si generarán emisión.

El 23 de agosto ingresarán los Derechos Especiales de Giro (DEG) que el Fondo Monetario destinará a la Argentina, como parte del proceso de capitalización del propio organismo. Pero más allá de esta certeza, aún subsisten algunas dudas sobre la manera en que se contabilizarán los USD 4.300 millones que recibirá la Tesorería.

Lo que es seguro es que se trata de un recurso que aumentará las reservas del Banco Central, aunque sea por poco tiempo. El Gobierno ya definió que buena parte de ese dinero se utilizará para repagar la deuda que mantiene con el Fondo, considerando que hay dos vencimientos de corto plazo: entre septiembre y diciembre vencen USD 4.000 millones, una cifra muy parecida a la que llegará del organismo. Además, la semana pasada se pagaron intereses por USD 345 millones, con el consiguiente impacto en las reservas.

El economista Gabriel Caamaño alertó por redes sociales sobre el tratamiento contable que tendrán los DEG. “La clave está en cómo engrosar las reservas del Central. Si el Tesoro se los vende al BCRA o si los deposita y cómo salen después cuando el Tesoro los necesite para hacer frente a los vencimientos con el mismo FMI”.

El último antecedente es del año 2009. En aquel momento, luego de la crisis global desatada por las hipotecas “subprime”, el Fondo Monetario se capitalizó a través de la emisión de DEG entre los países miembro. El Tesoro argentino recibió USD 2.500 millones. Esos dólares se los terminó vendiendo al Central, que emitió pesos para realizar la compra y pasó a engrosar las reservas por ese monto.

Esa operación ahora sería menos aconsejable, pero igual podría instrumentarse. Sucede que en 2009 no había prácticamente deuda y las reservas ayudaban a consolidar la posición del Central, en aquel momento con Martín Redrado como presidente de la institución.

Si se actuara de la misma manera, el BCRA tendría un gran espacio para emitir dinero contra la compra de los dólares, en vez de recurrir a adelantos transitorios o transferencia de utilidades.

La diferencia con 2009 es que ahora esas reservas durarán muy poco en el BCRA. Muy pronto ese mayor respaldo que tendrán los pesos emitidos se evaporarían justamente por la necesidad de cancelar deuda con el Fondo.

¿Cuál sería la operatoria más aconsejable? Que el Tesoro se quede con los dólares, pero “encajados” en una cuenta del BCRA, es decir que no generen efecto monetario.

Caamaño señala que “la opción más lógica es que el Tesoro deje depositados los DEG. Esto aumentaría las reservas, pero no las reservas netas. Luego el Tesoro va usando los DEG para pagarle al Fondo. Al final, las reservas quedan igual que antes, se reduce la deuda y no hay expansión monetaria”.

En los próximos días seguramente entre el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el titular del Central, Miguel Pesce, tendrán que explicar cómo será el tratamiento de los DEG. Así se sabrá si generan o no expansión monetaria y el efecto sobre las reservas.

¿Qué pasó con la emisión de DEG que realizó el FMI en 2009? El 70% de los países optó por mantenerlos en las reservas, el resto de los países la utilizó para acciones diversas: pago de cuotas al propio organismo, pago de programas al Fondo o ventas directamente en el mercado. (Fuente: Infobae)