De acuerdo al último censo agropecuario realizado en el 2018, el 61,4% de la superficie cultivada de frutas son cítricos y representa alrededor de 120.000 hectáreas (el 48,6% de la superficie implantada corresponde a limones y el 51,3% a los llamados cítricos dulces). A su vez, según datos del Senasa durante 2021, la producción anual de cítricos frescos ronda las 3 millones de toneladas.
Desde las zonas productoras de nuestro país se obtuvieron más de 400.000 toneladas de cítricos destinados a la exportación con destino a 64 países durante el año 2021, una cifra que no se registraba desde hace 8 años, y que implicó un incremento en la exportación del 11% respecto a la temporada anterior.
Los principales destinos en cuanto a participación en el mercado de los cítricos frescos argentinos –considerando limones, naranjas y mandarinas– fueron Países Bajos (19,6%), Rusia (18,7%) y Estados Unidos (17,9%). Asimismo, del total exportado durante el año pasado, el 12% correspondió a mandarinas, el 21% a naranjas y el 65% a limones. Un dato adicional: actualmente, cuatro de cada diez frutas exportadas son cítricos, con el limón como la especie más exportada.

La citricultura es una de las actividades más importantes del sector frutícola argentino. Las principales provincias productoras de cítricos son Entre Ríos, Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, Formosa, Misiones, Corrientes y Buenos Aires.
Los cítricos son uno de los principales cultivos frutales a nivel mundial que se producen en más de 140 países; dentro de este grupo, los más cultivados son los limones, las naranjas, las mandarinas y los pomelos: estos se comercializan y consumen principalmente como fruta fresca, jugo o concentrado, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
(Fuente: Campoenacción)
